De rodillas y apoyados por mantas, tapetes y cartones, mujeres, hombres, jóvenes y niños realizan este recorrido desde la Alameda

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Con lágrimas en los ojos y el dolor en las piernas, mujeres, hombres, jóvenes y menores se postraban ante la Santísima Cruz, después de un largo recorrido realizado de rodillas para cumplir una manda por los favores recibidos, pero también hay quienes aprovechan este día para realizar alguna petición.

Desde la Alameda Hidalgo hasta el recinto religioso erigido como Santuario Diocesano de la Santísima Cruz de los Milagros, los fieles realizaron este recorrido, muchos de ellos respaldados por sus familiares y con apoyo de cobijas, cartones y tapetes que eran colocados para aminorar el dolor.

El calor que incrementaba conforme pasaban las horas no fue impedimento para que los fieles cumplieran con su objetivo, entre pausas, agradecimientos y rezos para la Santa Cruz por haberles permitido recuperar la salud, conseguir empleo, resolver algún problema o hasta quienes agradecían que sus hijos o nietos nacieran con bien.

Había quienes llegaban solos, hincados o a gatas por el dolor; otros más con un bebé en brazos o acompañados de niños, niñas o jóvenes para quienes habían pedido la mejoría de su salud o su cuidado en una situación difícil; otros más llegaban acompañados de sus familiares, quienes cargaban una pequeña ofrenda, como arreglos florales y algunos más con los ojos cubiertos.

El pago de mandas representa el cierre de los festejos en honor a la Santa Cruz, que iniciaron el 12 de septiembre con la colocación de las ofrendas flores y chimales, para proceder con la velación en las capillas familiares y las danzas realizadas por los concheros que durante tres días se apropiaron del atrio, espacios y calles aledañas al santuario.

Cabe destacar que esta celebración religiosa atrae a personas de otras entidades, quienes participan en las danzas que durante estos días se presentan y aquellos que radican en otro país; esto sumado a los turistas que se congregan para conocer el misticismo que envuelve a esta tradición.