El michoacano fue el máximo triunfador de la corrida por el 100 aniversario de la ganadería de Xajay; Llaguno cortó 2 orejas
Por Víctor Terrón
Fotos Gerardo Pedraza
Noticias
Isaac Fonseca fue el máximo triunfador de la celebración por el 100 aniversario de la ganadería de Xajay realizada anoche en la Plaza de Toros de Provincia Juriquilla, al indultar a “Hermano del Alma”, un ejemplar de grandes cualidades con el que cuajó una enorme faena; Juan Pablo Llaguno también salió en hombros al cortar dos orejas.
Los mejores momentos llegaron con el cierra plaza, un toro de 480 kg al que el michoacano recibió a porta gayola y con el que arrebató los ¡olés! de la afición con una tanda de ceñidas chicuelinas. De rodillas al centro del ruedo brilló con par de péndulos y desde el primer momento fue confeccionando una faena completa que logró encumbrar.
Fonseca lució ante el mejor toro de la noche, que respondió en todo momento con bravura, clase, profundidad y humillación, varias cualidades que supo explotar y que al final a petición del público le permitieron alcanzar el máximo logró para un torero, indultando a su enemigo que salvó la vida para regresar al campo; mientras que Isaac y el ganadero Javier Sordo Madaleno dieron la vuelta al ruedo.
“Maleno” de 470 kg fue el sexto ejemplar en turno y fue para Juan Pablo Llaguno. El queretano se animó a poner banderillas y se ganó las palmas del tendido, ya con la muleta arrancó con una serie de doblones y lució al natural ante un astado de buenas condiciones que permitió su lucimiento, mostró sed de triunfo y valentía; finalmente una gran estocada doblegó al burel y al grito de ¡torero, torero! se ganó las dos orejas.
El rejoneador Diego Ventura también formó parte del cartel, apareció para enfrentar a “Don Juan” de 460 kg. El portugués no lo tuvo sencillo, pues su rival en el ruedo pocas opciones ofreció, clavó par de banderillas al quiebro y exprimió al máximo las condiciones del de Xajay, finiquitando su actuación con un rejón de muerte efectivo para ganarse la que fue la primera oreja de la noche.
Sebastián Castella fue el tercero en orden de aparición y se midió a “Centenario” de 530 kg. Con la capa el francés lució con ceñidas chicuelinas y brindó su actuación a Javier Sordo, efectuó una tanda derechista excelsa, bien rematada que llevó de a poco, la elegancia de su arte se hizo presente, se arrimó al astado y cerró con una serie de manoletinas; con el acero la estocada no fue entera, pero ante la petición de una parte del tendido el juez le otorgó una oreja.
Por su parte, Alejandro Talavante enfrentó a “Pastor” de 520 kg. De inmediato demostró su calidad, estatuarios y pedresinas fueron parte de su repertorio, con valentía se acercó a un toro que se frenaba en su recorrido y aun así brilló con manoletinas; con la espada falló y recurrió al descabello.
No fue la noche de Octavio García “El Payo”, quien lidió a “Queretano” de 500 kg. Con una tanda al natural bien rematada de pecho se ganó la aprobación del respetable, por derecha fue tomando ritmo y aunque pausó por un aparente malestar estomacal, regresó para confeccionar algunos molinetes y tirarse a matar; se equivocó con el acero y escuchó un aviso.
El novillero español, Marco Pérez, abrió el festejo lidiando a “Inolvidable” de 380 kg. Elaboró una tanda derechista adornada con pase de trinchera, probó al natural bien pegado a astas y remató de pecho, sin embargo, fue errático con la espada y se llevó una buena revolcada; al final logró matar.


