Madres de familia, empresarias, políticas, académicas: mujeres, nos regalan su opinión sobre estos difíciles días y su enorme responsabilidad de ser madres.

Por Luis Montes de Oca

Noticias

 

 

Mariela Morán Ocampo

Diputada

 

En estos tiempos de feminismo, guerras y avances tecnológicos, ser madre es una travesía  entre tradiciones y revoluciones, una misión tejida con hilos de resiliencia y sueños.

Las madres de hoy somos pilares construidos con principios y valores sólidos pero debemos ser lo suficientemente flexibles para abanderar la modernidad, y enfrentar un mundo que cambia al ritmo de los algoritmos y las aspiraciones de igualdad.

Ser madre es ahora un acto de valentía, de reivindicación de derechos y de redefinición personal.

La tecnología nos permite trabajar desde casa, mantenernos informadas, pero también nos  confronta con nuevos desafíos, como la sobreexposición digital y la lucha por mantener vivas las relaciones humanas en un mundo cada vez más virtual.

Ser  madre es un acto revolucionario, un equilibrio entre dar amor incondicional y enseñar a los hijos a navegar en un mundo en constante cambio.

Es educar para la igualdad, inspirar para la paz, y equipar a tus hijos  para un futuro incierto.

Estamos redefiniendo lo que significa proteger, educar y amar.

Ser madre hoy y siempre es y será  el mejor de los privilegios y el más grande regalo

 

 

Tania Palacios Kuri

candidata a diputada.

 

A las madres el tiempo nos corre distinto. Ahora sabemos que podemos ser todo y madre a la vez. Trabajar y no por eso ser menos madre, ser madre y no por eso ser menos exitosa. Vencemos al reloj todos los días, vivimos más cansadas y mucho más motivadas.

Lo que le duele al mundo nos toca más fuerte, porque no importa las luchas que enfrentemos a todas les ponemos nombre y apellido. Nos ponemos y quitamos el saco, los tenis, el uniforme pero nunca ese traje que es contra incendios, que para muchas ha implicado ganar menos dinero en el trabajo para tener más tiempo con ellos, soportar la violencia para no perder su economía, sacrificar el sueño laboral. Ser mamá en estos momentos es luchar contra el tiempo y sus culpas, invertir en la fuerza más poderosa para construir un futuro más potente: una buena crianza.

 

 

Lorena Muñoz

Presidenta de la Cámara de Comercio

 

Ser mama hoy en día es un reto enorme, porque como mujeres competimos en una carrera contra el tiempo, con tantas obligaciones en casa, pero también con sueños y retos profesionales, es la lucha ambivalente entre educar en casa y crecer profesionalmente. Ser mamá hoy en día es una lucha constante de romper paradigmas culturales y conservar tradiciones sociales. Ser mamá para mí, es la más  hermosa guerra interna que te reta día con día a sobresalir y guiar para convertirme en un mejor ser humano y educar a un ser humano en una mejor versión que la propia.

 

Abigail Arredondo

Presidenta Estatal del PRI

 

Para mí ser mamá es la bendición más grande y a la vez también un gran reto en esta época tan compleja socialmente hablando, es una bendición el poder educar a mis tres hijas: Lourdes, Silvana y Leonor, con valores y mucho amor.

 

Rebeca Mendoza Hassey

Abogada, especialista en combate a las adicciones

 

Siempre ha sido un tema d mucha alegría pero también d mucha responsabilidad… para mi es una bendición de Dios porque no siempre se puede ser mamá por biología o por decisión

 

 

Estela Valenzuela

Periodista

 

Yo creo que como en todos los tiempos una reto complicado de enfrentar la maternidad, pero quizá la combinación de rol de mamá trabajadora te obliga a tener menos tiempo para la crianza.

En este sentido, las madres enfrentamos una falta de acceso a servicios de cuidado infantil de calidad y con un costo accesible para facilitar esta labor.

Pero en lo personal la maternidad ha sido el mejor proyecto de mi vida.

 

Alma Holzer

Mexicana residente en Suiza

 

En estos tiempos ser Madre es difícil hacerle sentir a tus hijos o hijo que lo amas y que siempre estarás aquí para apoyarle y motivarle.

Aquí en Europa las familias no son tan unidas como en México, a mi me costó mucho tiempo para dejar volar a mi hijo, se fue como a los 22 años a vivir a Berna, y fue muy doloroso, hasta que comprendí que los hijos aquí se van mucho más temprano de su casa, así que tuve suerte. No lo veo mucho, él tiene su vida, su trabajo, novia, amigos….etc. etc. pero tenemos una muy bonita relación y viene de vez en cuando y escribe un SMS seguido, Somos felices de verlo FELIZ: los hijos no nos pertenecen, la vida nos los presta!!! Por eso hay que disfrutarlos mientras estén a nuestro lado.

 

Flor Aire

Terapéuta olística

 

Si volviera a nacer elegiría ser la madre de mi madre.

Si pudiera elegir y pudiera ser otra persona sin duda elegiría ser la madre de mi madre.

¿Por qué?

Pues le daría todos los besos que le faltaron cuando niña.

Le leería todos los cuentos que nunca nadie le leyó.

Cuando la arrope por la noche le diría con todo mi amor cuanto la quiero.

Le enseñaría que la vida es bella entre los brazos de quien te quiere.

Le compraría una manzana de caramelo

Le cantaría canciones

Jugaríamos en el suelo

La peinaría cada mañana e iría al colegio.

No tendría que trabajar tan pequeña

No tendría que llorar tanto

No crecería cosiendo su corazón con tristeza

Y sería una niña feliz.

Si pudiera ser otra persona sería su madre sin dudarlo, le enseñaría que el amor no es dolor.

Las manos de mi Madre están arrugadas. Sus venas se ven abultadas y gruesas líneas de piel, como cordoncillos, dispersos, se cruzan entre sí. Y me puse a meditar lo que esas manos significaban para mí, y al mirarlas de nuevo las vi hermosas, dignas, fuertes, como envueltas en una luz diamantina.

Esas manos fueron tiernas y débiles un día; luego fueron creciendo y cobraron fuerzas,

Pero el peso de los años y el sello del trabajo las envejecieron y arrugaron. Ahora son manos de una mujer madura;

Yo amo esas manos. Ellas se abrieron para cargarme cuando apenas yo era un bultito de carne y huesos. Siempre estuvieron solícitas para guiar mis pasos trémulos en mi niñez, inciertos en mi juventud y aún no siempre firmes en mi madurez.

Esas manos prepararon con amor sin igual los alimentos que me dieron vida. Más de una vez apretaron la vara para castigarme por alguna falta cometida. Por los dedos de esas manos se derrama la luz de un corazón amante, o fueron como hilos dorados que se entretejieron a mi alrededor para darme protección.

En el hogar esas manos se mantuvieron ocupadas haciendo mil cosas, siempre abiertas para hacer el bien. Ahora son manos temblorosas, arrugadas y sin mucha fuerza. Pero no han dejado de ser una inspiración para mí, porque ellas todavía se estiran para abrirle la puerta al hijo que vuelve a la casa.

En la tela de la historia, las manos de las madres han hecho mucha labor. Yo me incliné y besé las manos, las bellas manos de mi dulce Madre.

Y tú, ¿te has detenido a contemplar las manos de tu Madre? Ámala, dale el amor que necesita ahora que la tienes, recuerda que el pasado está muerto, el presente es ahorita, pero el futuro no existe.

 

Vero Rodríguez

Contador Público

 

Un cúmulo de emociones, decidí ser mamá con la certeza de toda la responsabilidad que eso conlleva, sabiendo la felicidad, satisfacción,  tranquilidad, que eso traería a mi vida. DIOS me dio la dicha de ser mamá  de un varón que me acompaña en proyectos, vacaciones, enfermedad y asimilar que los años pasan y darme cuenta que aquel pequeño ya es un adulto, que toma decisiones y se hace responsable de ellas,  que es  respetuoso, obediente, amoroso de acuerdo a su personalidad y que al final la idea es que no me necesite y aprenda a volar, pero que cuando requiera de su mamá estaré al momento.

Es muy grato escuchar buenos comentarios de él y asimilar que estoy haciendo un buen trabajo.

También preocupación de los peligros a los que hoy día están expuestos los chicos, con muchas recomendaciones cuando sale con sus amigos.

 

Brenda Cárdenas

Coordinadora de Cultura del Agua de la CEA

 

Es el honor de construir a través de valores, amor y templanza futuras generaciones que le den vida al universo en sus diferentes concepciones.

Es el reto de formar futuros ciudadanos en medio de un mundo incierto.

 

María Luisa Sosa

Académica, columnista de Noticias

 

Ser madre en estos tiempos es una misión desafiante, en la que constantemente buscas transmitir ese equilibrio entre lo valioso de la tradición tal como nos la enseñaron, y las nuevas formas de entender el mundo para convertirlo en un lugar mejor para todos. Nadie nos enseñó cómo hacer esto, pero nos mantiene con fuerza el hecho de hacerlo por quienes más amamos en todo el Universo.

Para mí, ser mamá es mi más grande bendición.

 

Lucero Ramos

Diseñadora de alta costura

 

Ser madre en estos tiempos, es tratar de hacer lo mejor para los hijos, con lo que tienes ya sea económico, cultural o laboral.

 

Griselda

Juzgadora Federal

 

Ser madre en la actualidad es enfrentar el  gran reto de guiar bajo el esquema de una nueva era, los valores familiares  estructurales que continúan desdibujándose y el aún sobrecargado rol de la mujer.