Nacho Fernndez reconoce ponerse ms nervioso en los actos institucionales, donde ejerce como capitn del Real Madrid, que en las noches ms enrevesadas de la Champions. No slo se trata de una cuestin de carcter. Hay otro motivo ms. Desde hace dos aos, los aficionados aprovechan esos momentos para pedirle que siga. Ayer, los gritos volvieron a repetirse entre la Catedral de la Almudena y la Puerta del Sol. Entre Cibeles y el Santiago Bernabu. Nacho, tan maduro y responsable, no sabe muy bien cmo agradecer tanto cario. Despus de una temporada inolvidable, la primera con el brazalete, el capitn parece decidido a abandonar el club de su vida.
Para saber ms

Los dos gritos del “cabrn” Courtois
A lo largo de las ltimas semanas, el silencio de Nacho se ha interpretado con cierto fatalismo en las oficinas del Bernabu. Desde Wembley, a ltima hora del sbado, el presidente Florentino Prez verbaliz esta sensacin: “Es dueo de su destino, as que haremos lo que l quiera”. El capitn nunca fue un tipo que esconda nada, as que tanto sigilo slo puede significar una cosa.
Desde su debut a las rdenes de Jos Mourinho, un 23 de abril de 2011, Nacho ha disputado 364 partidos con el Madrid. Se trata de una cifra asombrosa para alguien como l, sin un fsico apabullante ni una tcnica particularmente depurada. Un canterano llegado desde Alcal de Henares que hubo de hacerse hueco entre centrales como Sergio Ramos, Raphael Varane y Eder Militao. O laterales como Marcelo y Dani Carvajal.
La arenga del descanso
Hoy, 13 aos despus de aquel partido en Mestalla, en el palmars de Nacho figuran 26 ttulos, entre ellos, seis Champions, cuatro Ligas, dos Copas del Rey y cinco Mundiales de Clubes. Pese a quedarse fuera de la convocatoria en la final de Lisboa (2014), el triunfo del sbado ante el Borussia le permite igualar a Paco Gento en el Panten de la Copa de Europa. A su lado, Luka Modric, Toni Kroos y Carvajal. Tras el torbellino de emociones, apenas poda contener las lgrimas. “Es la recompensa a toda una vida de dedicacin a este club”, dijo en los micrfonos de Movistar, admitiendo que se trataba de uno de sus das “ms felices”. El nivel de exigencia del Borussia hizo la gloria ms placentera.
Durante el descanso, Carlo Ancelotti haba querido incidir en la idea de que con la calidad individual no bastara. Aun sin hablar ni gritar demasiado, el tcnico traslad a sus futbolistas que se necesitaba atencin y orgullo. Sobre todo a la hora de defender. Despus, cedi el turno a los lderes del vestuario. Carvajal tom la palabra, haciendo hincapi en la falta de compromiso, en la escasa agresividad ante un rival cada vez ms ambicioso, que ya haba merecido tomar ventaja. Nacho, un tipo tan serio, no poda entender los malos ajustes de Vinicius, Rodrygo y Jude Bellingham en la presin.
La arenga surti efecto y el cambio de esquema, pactado entre Carletto y sus futbolistas, result determinante para la victoria. Tras el pitido final, Nacho se abraz en la tribuna con su hermano Alex, centrocampista del Cdiz, mientas sus hijos revoloteaban por el csped junto a Bellingham. El colofn a otra actuacin casi perfecta como central zurdo. No se poda ceder un metro ante Niclas Fllkrug, protagonista de las mejores ocasiones del Dortmund. Cuando hubo que dejar algn recado, como en el minuto 67, Nacho tampoco iba a titubear ante el panzer germano. El campen supo sufrir sin la pelota, consciente de que, tarde o temprano, llegara su momento.
La espera, como virtud, ha sido una constante en la vida de Nacho, un tipo acostumbrado al furibundo nivel de exigencia en Valdebebas. Sus dos expulsiones en Girona y Vitoria -las primeras de su carrera- suscitaron en otoo un torrente de crticas. Quiz su peor momento a lo largo de 13 temporadas. Pero el trabajo oscuro volvi a dar fruto y la grave lesin de David Alaba terminara por abrirle las puertas de la titularidad y un hueco en la convocatoria de Espaa para la Eurocopa.
La llamada de Luis de la Fuente, el pasado lunes, supuso una pequea reparacin a lo que muchos madridistas -incluido su propio entorno- consideran una vieja afrenta. Seis aos despus del Mundial de Rusia, Nacho disputar su segundo gran torneo con La Roja, pugnando por un hueco en una defensa donde Robin Le Normand, Aymeric Laporte, Alejandro Grimaldo y Carvajal parten, de inicio, con cierta ventaja.
Antes de viajar a Donaueschingen, en plena Selva Negra, Nacho pretende resolver su salida de Chamartn. Como suele ser habitual en los ltimos tiempos, las mejores ofertas para un jugador de 34 aos provienen de Estados Unidos y el Golfo Prsico. Mientras tanto, Ancelotti seguir apurando sus dotes persuasivas: “Le he dicho que se lo piense bien, porque tengo la esperanza de que pueda seguir. Es una pieza demasiado importante, sobre todo para el ambiente del vestuario”. Todo parece, sin embargo, ms orientado hacia el adis del ltimo one club man blanco.

