Resulta por momentos casi una tradicin. Algo prcticamente inherente a la alrgica primavera madrilea, que obliga tambin a los asistentes a la Plaza de Cibeles a buscarse la vida para soportar el calor. Bufandas al cuello, botella de agua bien fra y una inmaculada camiseta blanca son elementos imprescindibles para festejar la consecucin de una nueva Champions. Es el nuevo ritual de una aficin madridista que no par de gritarle al cielo de Madrid los versos del himno de su equipo.
La Decimoquinta lograda el sbado en Wembley tena este domingo la visita obligada a la diosa y haciendo caso a lo que dijo su capitn, Nacho Fernndez, pocas semanas atrs, Madrid se volc con sus hroes.
La celebracin comenz recin entrada la tarde, cuando a las cinco y media los jugadores se suban al autobs en el Bernabe para dirigirse a la catedral de la Almudena. La patrona, ya acostumbrada a recibirles, les acogi deseosa de recibir un nuevo trofeo en forma de ofrenda “Tengo muchas ganas de vivir el recibimiento en el Bernabu”, deca Bellingham ante los medios oficiales del club horas antes de que se produjera el homenaje. Toda una premonicin. Nada ms terminar con las fotografas protocolarias, tocaba ir hacia la Puerta de Sol y visitar la sede de la Comunidad.
Todo estaba medido al detalle y el himno de la Dcima, tan cantado por Ancelotti, sonaba por todos los altavoces mientras la presidenta saludaba uno a uno a los jugadores al salir del autobs. Isabel Daz Ayuso, que estuvo presente el sbado en la final de Wembley, no dud en elogiar la identidad del club que lleva el nombre de la regin que gobierna: “Ser del Madrid es genial. En cada partido hay una masa ingente de personas deseando que gane y otra deseando justo lo contrario”. Grandes elogios a Florentino Prez y al equipo acompaaron tambin su discurso.
La salida al famoso balcn dej el primer gran momento de la tarde. Despus de los cnticos de “Campeones, o!” y “Somos los reyes de Europa!”, alentados por Nacho y Carvajal, Kroos y Rdiger pusieron la guinda. “Loco, ven aqu!”, le deca el alemn al central, que era aclamado por toda la aficin. Y l, como era de esperar, respondi con altura: “Estoy muy cansado. Aqu est el loco!”, grit. No haca falta nada ms para contentar a los aficionados all presentes.
Una simple frase, que ya quedar en la historia de las celebraciones, es suficiente para hacer sonrer a las miles de madridistas que esperan con ansia escucharte.
La siguiente parada estaba en el Ayuntamiento de Madrid y la msica de Freddy Mercury ambient la llegada y el recibimiento de Martnez Almeida.
“Alcalde, se lo vamos a perdonar”, bromeaba Nacho en su discurso aludiendo al sentimiento atltico del regidor madrileo. Pese a la insistencia de los presentes, finalmente no hubo momento camiseta, aunque fiel a su estilo, Almeida quiso recordar unas palabras que le dijo a un, por momentos, nervioso directivo del Madrid durante la final: “Os conozco, os he sufrido muchas veces. S cmo acaba este partido. Vais a ganar la Copa de Europa y os recibir en el Ayuntamiento”. Los vecinos colchoneros seguro que se sentirn identificados.
Por fin. Una vez haba acabado el protocolo, los jugadores pasaron de un impoluto traje y corbata a las camisetas blancas, las bufandas y el autobs descapotable. Todo tiene sus momentos. Saltos, msica continua y mviles en alto buscaban la foto perfecta para recibir a los campeones a la entrada de la Plaza de Cibeles.
Vinicius mostraba una figura de cartn gigante con la imagen de Kroos y Ancelotti sac su clsico puro. “Icnica. Ahora bailamos”, deca el tcnico italiano a la televisin tras hacerse una fotografa con sus jugadores. No caba nadie ms en la calle Recoletos y al grito de “Campeones!”, el Real Madrid desfilaba para volver a ver a la eterna diosa griega. Poco antes de la diez la noche, la Decimoquinta regresaba a casa. Valverde, Courtois, Belligham, todos la queran. Nacho fue el primero en tomar la palabra: “Este Madrid es increble, no nos cansamos de ganar y vamos a disfrutar mucho el da de hoy [por ayer] porque es espectacular”.
Despus de que el autor del gol de la final, Dani Carvajal se arrancara con “Vinicius, Baln de Oro!”, el brasileo se dirigi, tambin cantando, a otro de los protagonistas de la noche: “Toni Kroos, te quiero!”. El alemn, que estaba eufrico, agradeci a la aficin todo el cario recibido durante esta dcada, leg su nmero 8 a Fede Valvede y pronunci una frase que ya quedar para el recuerdo: “Tengo una casa y es aqu”. Slo quedaba su entrenador, que lejos de cantar, quiso presentar a Arda Gler, quien se atrevi con unas palabras en castellano: “Hola madridistas. Somos una familia, muchas gracias por todo”. “Hey, Jude”, en honor a Bellingham, la estrella que ha deslumbrado al Bernabu esta temporada, tambin son muy fuerte por las calles de Madrid. Ya anocheca cuando el capitn decor el cuello de la Cibeles con los colores del equipo y, acompaado de Modric, alz al cielo la Decimoquinta para desatar la locura. En el nuevo templo, totalmente abarrotado, tuvo lugar el fin de fiesta. Todos los jugadores fueron presentados uno a uno y el “Nacho, qudate!” fue coreado al unsono para cerrar una jornada inolvidable.

