Querétaro, durante todo el año, ofrece a los turistas una amplia gama de experiencias, desde la encantadora arquitectura colonial hasta la ajetreada vida nocturna. Sin embargo, para disfrutar al máximo de todo lo que Querétaro tiene para ofrecer, es importante elegir el momento adecuado para visitarlo. Te contamos cuándo es el mejor momento para visitar Querétaro según el tipo de actividad que desees realizar.

Recorridos culturales e históricos: de octubre a marzo

Querétaro es una joya del México colonial, y su centro histórico, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un destino imperdible para los amantes de la historia y la cultura. La mejor época para realizar recorridos culturales por la ciudad es entre los meses de octubre y marzo. Durante este período, el clima es fresco y seco, lo que hace que caminar por las estrechas calles empedradas sea una experiencia más agradable. Además, la menor afluencia de turistas en comparación con las vacaciones de verano permite disfrutar de una experiencia más tranquila y auténtica.

El otoño y el invierno en Querétaro son ideales para visitar la famosa Plaza de Armas, la majestuosa Iglesia de Santa Rosa de Viterbo, y el imponente Acueducto de Querétaro. También es un excelente momento para disfrutar de los museos de la ciudad, como el Museo de la Restauración de la República y el Museo de Arte de Querétaro, sin las aglomeraciones que suelen presentarse en otras épocas del año.

Disfrutar de la vida nocturna: especialmente en otoño e invierno

Querétaro no solo es conocido por su historia y cultura, también lo es por su vida nocturna y sus casinos. Si te gusta disfrutar de la adrenalina de una amplia variedad de juegos de casino o simplemente pasar una noche divertida, Querétaro ofrece varias opciones para hacerlo.

Aunque los casinos y la vida nocturna están disponibles durante todo el año, los meses de otoño e invierno, de octubre a marzo, son más recomendables para visitar estos lugares. Durante esta época, el clima fresco hace que sea más agradable disfrutar de una noche en la ciudad, y la atmósfera festiva del final de año añade un toque especial a la experiencia.

Querétaro cuenta con varios casinos donde puedes disfrutar de juegos de mesa, tragamonedas y apuestas deportivas. Algunos de los más famosos son el Casino Winland, Big Bola Casino, y Yak Casino.

Aventuras al aire libre: Abril y mayo

Si eres un amante de la naturaleza y las actividades al aire libre, los meses de abril y mayo son los mejores para visitar Querétaro. Durante esta época, el clima es templado, con temperaturas agradables que oscilan entre los 20 y 25 grados. Esto lo convierte en un momento perfecto para explorar los diversos paisajes naturales del estado, como la Sierra Gorda, el Peña de Bernal, y las diversas rutas de senderismo que ofrece la región.

La Sierra Gorda, en particular, es un paraíso para los excursionistas y amantes de la biodiversidad, con su impresionante vegetación, cascadas, y una gran variedad de fauna. Abril y mayo son meses en los que la naturaleza está en pleno esplendor, después de las lluvias de invierno, pero antes del intenso calor del verano. Además, es una excelente época para practicar deportes extremos como el rappel, el rafting y la escalada en roca, con condiciones climáticas ideales para estas actividades.

Degustación de vinos y quesos: Junio y julio

Finalmente, para los amantes del vino y la gastronomía, los meses de junio y julio son los mejores para visitar Querétaro. Durante este período, se lleva a cabo la famosa Feria del Queso y el Vino en Tequisquiapan, un evento que reúne a productores de vino y queso de la región y del resto de México. Este evento es una excelente oportunidad para degustar productos locales y conocer más sobre la viticultura de la región, que ha ganado reconocimiento nacional e internacional en los últimos años.

Junio y julio son meses en los que el clima aún es agradable, aunque más cálido que en la primavera, lo que permite disfrutar de actividades al aire libre, como recorridos por viñedos y catas de vino. Además, durante estos meses, los campos de Querétaro están llenos de vida, con un paisaje verde y vibrante que añade un atractivo visual a la experiencia.