En la poca de los contratos millonarios, los clubes Estado y las batallas judiciales por la organizacin de las competiciones ms importantes, la Copa del Rey se ha convertido en el oasis en el que pueden descansar las ilusiones de las plantillas ms humildes. Celebrrimas epopeyas gestadas en vestuarios pequeos de baldosas blancas, con cuatro duchas para 20 jugadores, tres bancos que obligan a media plantilla a quedarse de pie para escuchar al entrenador y un cartel pegado en la pared que reza: “Ganar, ganar y ganar”.
Ese podra ser el vestuario de aquel Alcorcn que noque al Real Madrid en Santo Domingo o del Mirands que se plant a las puertas del cielo liderado por un banquero llamado Pablo Infante, pero, en esta ocasin, es el del Club de Ftbol Ontiena, el equipo que, en esta edicin, tendr la misin de representar al pueblo ms pequeo en los 121 aos de historia de la Copa del Rey. Y es que esta localidad, oculta entre las sinuosas carreteras de la comarca del Bajo Cinca, tiene apenas 500 habitantes que, este jueves, tendrn la misin de continuar con la hazaa derrotando a la Unin Deportiva Las Palmas.
Una encomienda que se ha podido asumir gracias al sueo de un grupo de personas del pueblo que, al ver a club a punto de morir tras un descenso a Segunda Regional, decidieron que en su pueblo “el ftbol no poda desaparecer”. As lo comparte Hugo Lax, actual presidente y miembro de aquella directiva que, apoyada en el sector agrario y en la ayuda de los 250 socios que acumula, organizaron una reestructuracin total de la institucin que comenz con la contratacin de un nuevo entrenador, lo permiti que muchos de los mejores jugadores de los otros pueblos de la zona fijasen su atencin en Ontiena.
Los jugadores del Ontiena calentando en el estadio municipalE.M.
Uno de esos jugadores fue Alejandro Puente, quien estaba “a punto de dejar el ftbol porque es algo muy difcil de compaginar con la vida social”, pero al escuchar las aspiraciones de ascender y de terminar jugando la Copa del Rey, no pudo rechazarlo. “Cuando me reun con el club para organizar mi fichaje y me presentaron un PowerPoint con sus objetivos no me lo poda creer”, comenta an incrdulo al recordar ese instante.
Sin embargo, todo era real y, ahora, no solo es que est a punto de defender a jugadores de la talla de Moleiro, Kirian Rodrguez o Januzaj, si no que se ha hecho viral en redes sociales con un vdeo en el que se pona unas chanclas como espinilleras antes de un partido. “En el vestuario tenemos una norma que dice que cuando nos falta algo de material tenemos que pagar cinco euros de multa. Es algo simblico, pero en cuanto vi las chanclas ah no dud en metrmelas en las medias para disimular un poco. No iba a salir a jugar con ellas, pero un compaero me grab hacindolo, lo subi a TikTok y, con todo este boom que hemos pegado con la Copa, creo que ya lleva un milln de reproducciones“, explica entre risas.
Alejandro Puente, central del Ontiena, con las chanclas que utiliz como espinillerasE.M.
Puente encarna uno de los tantos relatos diferentes que coinciden en el Ontiena, como el de su portero David Salas, hroe en la anterior eliminatoria al detener dos penaltis en la tanda y que se perder el partido por estar en Tailandia de vacaciones, su centrocampista Chaka Thiero, quien consigui traer a su familia de frica hace apenas unos aos, o su defensa Abdoulaye Bah, nacido en Guinea Conakry y que ejerce como concejal en el Ayuntamiento de Monzn.
Precisamente en esa localidad es donde se disputar el encuentro contra Las Palmas, al no contar El Balsal (campo municipal) con las instalaciones mnimas para cumplir con la seguridad de los espectadores y permitir la retransmisin por televisin. La decisin de jugar en Monzn, pese a tener la oportunidad de competir en un estadio de primer nivel como El Alcoraz (Huesca), fue tomada por el Ontiena al ser considerada “como la mejor opcin de cara a aumentar nuestras posibilidades”. As lo explica el entrenador, Vctor Peinado, quien piensa que “en el Isidro Caldern podemos sentirnos como en casa y hacer que ellos sientan un ambiente hostil, que no estn cmodos durante el partido”. En ese sentido, desea que “el csped est lleno de baches y calvas para que tengan que jugar en largo y se igualen las fuerzas, porque si no, sabemos que estamos aos luz de su nivel”.
Conseguir ese ambiente hostil que reclama Peinado no ser problema para la aficin del Ontiena, que agot las 2.000 entradas (ayudados por gente de los pueblos de alrededor) en 48 horas y que en la ronda previa ya moviliz a unas 200 personas para desplazarse hasta Elizondo (Navarra) en un mircoles lluvioso para apoyar al equipo. “La aficin est casi ms ilusionada que nosotros con todo esto. Para el partido contra el Baztn hicieron un viaje de seis horas para apoyarnos y en el siguiente entrenamiento otro centenar de vecinos nos recibi con fuegos artificiales. Tienen tanta confianza en nosotros que se est tornando casi en exigencia, porque ya nos dicen que tenemos que ganar todos los partidos”, comenta, agradecido, Barcos, pese a que no podr formar parte del encuentro por una lesin en el tendn de Aquiles.



