Nayeli Hernández
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Trabajadores de la vida nocturna en Querétaro denunciaron ser afectados por las clausuras y cierres voluntarios de algunos establecimientos, por temas de seguridad en el estado, derivado del ataque en el bar los Cantaritos el pasado 09 de noviembre.
Señalaron que son más de 900 trabajadores quienes se vieron afectados de manera directa y más de tres mil 500 de forma indirecta, ya que recordaron que en su mayoría son jefes de familia quienes piden a gobierno del estado una prórroga para que sus establecimientos vuelvan a abrir las puertas y se pongan al corriente con las observaciones hechas por la autoridad.
“Buscamos tratar de sensibilizar al gobierno del estado y a la sociedad queretana del daño que se le está causando a los trabajadores de bares, antros, restaurantes, etcétera, no es la primera vez que este gremio se ve afectado de manera directa y unilateral. Recordemos que en pandemia también fuimos los sacrificados sin darnos tiempo ni de reaccionar, nos dejaron sin empleo y a miles de empleados de trabajadores nocturnos, esta historia se vuelve a repetir”, lamentaron.
Precisaron que se trata de más de 900 trabajadores, ya que se está tomando una cifra de alrededor de 10 empleos por establecimiento, sin embargo, hay algunos que tienen en su nómina hasta a 50-60 personas.
Esta cifra, considerando la información que ha sido dada a conocer por las autoridades en el estado que señalan que son 70 establecimientos clausurados y 20 que cerraron por decisión propia hasta que no se les garanticen condiciones de seguridad para volver a abrir.
“Hay muertos: cierren los bares; hay pandemia: cierren los bares; venden drogas: cierren los bares; hay delincuencia: cierren los bares, cualquier pretexto es bueno para cerrar los bares y restaurantes y afectarnos, esto es una constante, no sé si sea a nivel nacional, pero al menos es una constante en el estado”, dijo David Rivera, vocero del gremio.
Señalaron que en algunos casos los cierres se dieron por cuestiones menores como cables expuestos, promociones sin permisos, entre otras irregularidades que, a su parecer, no merecían el cierre.
“Clausuraron porque unos cables estaban de fuera, porque tenías una promoción de 2×1 que no estaba permitida, porque tu carta decía cerveza 60 pesos y a partir de las 8 de la noche cuesta 80, son ejemplos tontos, pero cerraron lugares por detalles así. La consigna era cerrar por los temas de seguridad que estamos viviendo”, dijo.
Sin embargo, en el caso de los establecimientos que se ha dicho, fueron clausurados debido a que operaban con un giro distinto al que su licencia de funcionamiento establecía, dijeron que es un tema de corrupción que no es responsabilidad de los trabajadores, sino del gobierno.
“Esos permisos no los dieron los meseros, los capitanes o los dieron los gerentes, no, esos permisos los dio el gobierno, ¿quién permitió operar a esos 70 negocios de forma anómala?, ¿quién fue? Y si, afectan a los 70 dueños, pero también afectan a más de tres mil familias y fue una decisión de ellos, ellos nombraron a alguien que se corrompió, que fue un corrupto”, apuntaron.
Lo anterior lo dieron a conocer en rueda de prensa ante medios de comunicación, posterior a ello, el secretario de Gobierno, Carlos Alcaraz Gutiérrez, los recibió en su oficina para establecer una mesa de diálogo en la que se acordó, entre otras cuestiones, que al menos 50 establecimientos serán abiertos en fechas próximas.
“Podría ser de forma inmediata (la reapertura), si nos dan tiempo y solucionan estos problemas menores que tenemos en estos lugares, y tenemos los papeles ahorita en regla, abrimos quizá hoy por la tarde o mañana, pero lo que sí podemos asegurar es que, antes del 29 de noviembre, de los 70 lugares, 50 muy probablemente estén abiertos”.


