Estudiantes de Arkansas State University Campus Querétaro coadyuvan al estudio y preservación de la especie

Diego González

Noticias

En un esfuerzo conjunto por estudiar y preservar al ajolote, una especie endémica de México, estudiantes de Arkansas State University Campus Querétaro desarrollan el proyecto ‘Axolotarium’, una iniciativa estudiantil que ha logrado dos reproducciones de estos anfibios, proyecto con el que se busca generar un protocolo en la materia.

En entrevista para el periódico Noticias de Querétaro, al visitar el proyecto estudiantil  de preservación y estudio de este anfibio, Tania Gómez, estudiante de Biotecnología en Arkansas State University compartió el esfuerzo y dedicación que realizan como comunidad estudiantil, con la participación de más de 40 estudiantes de diversas carreras, lo que ha dado el fruto de dos reproducciones de estos anfibios, contando con más de 60 ajolotes que son parte de “Axolotarium”.

El origen del proyecto fue iniciativa de Alejandro, estudiante de Biotecnología de último semestre, quien, al percatarse de la venta de ajolotes en pésimas condiciones dentro de un festival, decidió emprender un proyecto enfocado en estos anfibios, adquiriendo de forma legal dos ejemplares, acercándose a su alma mater en busca de apoyo, misma que le proveyó de una sala, en la que, con ayuda de compañeros, fueron amueblándola con peceras y filtros para el mantenimiento óptimo de los anfibios endémicos de México.

“Una pecera de estas dimensiones, 80 por 70 por 60 nos cuesta como mil 500; el filtro está en 800, tenemos ventiladores porque tienen que estar a temperaturas por debajo de los 18 grados. En ese caso, los ventiladores nos cuestan 700 pesos”, detalló Tania Gómez.

En el transcurso del proyecto, los alumnos han tenido alianzas con diversas empresas, como PPG para el patrocinio de un mural en las instalaciones de la universidad, obra de arte que, de acuerdo con la estudiante, tiene el objetivo de representar artísticamente la importancia del ajolote, su influencia desde la historia prehispánica hasta la actualidad y las aplicaciones que puede tener en la ciencia, como el tema regenerativo.

“Es una parte artística, esta cuestión se género de manera estructurada, a través de la imagen tratando de generar una historia de cómo nace y desarrolla el ajolote en las diferentes etapas, lo que representaba en la cuestión prehispánica… La parte más bonita es la del rescate, donde se está tendiendo la mano del hombre, mano que es muy simbólica porque está la universidad, PPG y nuestras comunidades interesadas en la conservación del ajolote”, detalló Diego Larrondo, encargado de vinculación de la universidad, al referirse al mural.

Entre las actividades del ‘Axolotarium’, los estudiantes elaboran artículos sobre el trabajo que realizan en torno al estudio de estos anfibios, los cuales están disponibles para su lectura; además, colaboran con una empresa en el tratamiento de aguas con bacteria: “podemos cultivar cierta bacteria en los filtros que limpia el agua y no perjudica a los ajolotes, entonces pueden vivir en estos ecosistemas”, explicó Tania.

Como resultado, actualmente cuentan con más de 60 ajolotes, han logrado dos reproducciones y han contado con diversos fenotipos: pardos (oscuros), leucísticos (rosas) y dorados, los cuales separan en peceras según su tamaño y género.

En cuanto al futuro del proyecto, Tania compartió que siguen con el desarrollo del sistema de filtración con bacterias, y al considerar que es una especie de la cual no se tiene mucha información sobre su dieta, realizan análisis a los alimentos para conocer su cantidad de macromoléculas, con el objetivo de pesar a los ajolotes, así como medir su tiempo de crecimiento, a fin de realizar un protocolo “para compartirlo con otros centros de conservación y tener un protocolo más estandarizado de las condiciones óptimas en las que los ajolotes van creciendo”.

Asimismo, tienen la intención de instalar cámaras en las peceras para que la gente conozca lo que realizan estos anfibios a través de transmisiones, lo cual serviría al proyecto para analizar su comportamiento.

Otra intención es que en su momento hagan un estudio de campo del ecosistema de la especie de ajolote que se encuentra en Pinal de Amoles, Querétaro, para la extracción de dos ejemplares, para reproducirlos y re introducirlos en su hábitat, lo que contribuiría a su preservación.

Por su parte, mientras alimentaba a los ajolotes, Nicole Reyes, estudiante de Ciencias Biológicas en Arkansas, reconoció que ha sido un proceso largo, pero lleno de emoción al ver lo que se ha logrado desde cero, gracias al trabajo en equipo “porque no solo somos científicos, somos estudiantes, personas que estamos convirtiéndonos en adultos. Esto es por amor a la ciencia, la dedicación que les ponemos es para darles una mejor vida porque esta especie es muy importante para nuestro país”.

Además del apoyo de la universidad, también han contado con la guía de profesionales en la materia, de quienes recibieron cursos de introducción sobre los ajolotes, pero lo demás adquirido por su cuenta con investigación y esfuerzo propio.

A través de este proyecto que surgió como una iniciativa totalmente estudiantil, los estudiantes involucrados, como Nicole y Tania, buscan expandir un mensaje y conciencia sobre la biodiversidad, tomando como bandera una especie endémica del país.