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Los espacios de Mbapp son inescrutables. La mayora est por descubrir. El da que Vinicius cumpla una sancin de las muchas que cumplir sino escapa de s mismo cuando el personaje suplanta al futbolista, Ancelotti hizo viajar a Rodrygo a la izquierda y mantuvo al francs en el rea en una plaza donde iba a encontrar menos espacio. El Valladolid no est para ofrecerlo. Mbapp se movi como se hace en un bosque a oscuras para encontrar la asociacin que llevaba al gol. La diferencia y los minutos trajeron el decorado para mostrar al Mbapp que ya conocemos, disparado en la contra y ya sin dudas en el punto de penalti, para lograr su primer ‘hat-trick’ en el Madrid y levantar un dique sobre el liderato: cuatro puntos sobre el Atltico, que pierde el paso, y 10 sobre el Barcelona antes de su duelo ante el Valencia. El Madrid de los debates es el Madrid de siempre: primero gana y luego se pregunta por lo dems.

La pared con Bellingham, siempre con el tempo justo, fue felina, por la velocidad y la precisin con la que Mbapp arranc y defini. Del Mbapp lanzado lo sabemos todo. Del Mbapp enjaulado tenemos mucho por descubrir. A su llegada y a su compatibilidad con Vini le ha acompaado el debate, siempre sano, acerca de quin debera ocupar la banda izquierda, el lugar donde ambos explotan su velocidad. La pregunta podra ser otra: Quin ofrece ms en el centro? La impresin es que el francs, ya a dos goles de Lewandowski, por ahora Pichichi con 16, sobre todo cuando el Madrid ha de afrontar un ataque posicional, como en Pucela. Nunca es sencillo, pese al dominio, pero puede ser errtico si la movilidad de los futbolistas es escasa y juegan en exceso al pie. Hasta que lleg la jugada del gol, a la media hora, el Madrid no lo haba hecho con excesiva claridad. Entonces s, hubo movilidad, conduccin, pared y gol, con la participacin de Ceballos, Valverde, Bellingham y Mbapp. Mucho talento coordinado y bien empleado.

Ancelotti situ a Brahim en la derecha, porque el hispano-marroqu sabe hacer muchas cosas, no slo desbordar o marcar. Se mueve bien entre las lneas y es solidario en las ayudas, aunque la orientacin del juego en el Nuevo Zorrilla no lo puso el valor como otras veces.

Asencio como lateral

Con Asencio como improvisado lateral derecho por primera vez, al menos en el primer equipo, esa ayuda era lo prudente. Del poco peligro que este Valladolid poda presentar, el mayor estaba en esa banda, dada la presencia de Sylla, exuberante en carrera. Asencio lo anticip con seguridad y astucia y se aventur en la salida, pero no es carrilero. Ese no es su toro.

La posicin del canario, fuera de su lugar habitual como central, se vea acompaada de la Tchouamni otra vez junto a Rdiger. Ancelotti compone la defensa como si hiciera un sudoku, lo que lleva a menudo a demasiados futbolistas fuera de su posicin. No le toc esta vez a Valverde desde el inicio, en el centro del campo junto a Ceballos, aunque el uruguayo fue desplazado a la banda con la entrada de Modric por el sevillano, ya en la segunda mitad. Ceballos suma minutos como titular, porque en el arca perdida de Kroos hay que buscar soluciones. El sevillano est activo, toca mucho el baln y pone orden, pero hay que empezar a pedirle toques ms definitivos y pases ganadores.

Una UVI futbolstica

En las antpodas del Madrid, como colista, al Valladolid hay que pedirle cosas bsicas, pero es difcil en un paisaje devastador. Pucela es como una UVI donde su equipo intenta respirar sin que lo auxilien quienes deben hacerlo, con un Ronaldo que no es precisamente galctico como presidente y ya piensa en su futuro en la CBF, en Brasil. Mala cosa. Courtois detuvo la electricidad inicial con una intervencin ante David Torres para esperar que la calidad impusiera su lgica mientras el Valladolid se desangraba con un penalti intil. La lgica de Mbapp.