Han sido semanas de tensin. Semanas de mensajes, tuits y comunicados. Pero hay un hombre que viste de rojiblanco que vive tranquilo, ajeno a todo el ruido. Que no escuchaba los silbidos de las 80.000 almas, o igual lo haca, pero no le importaba. Cuando Soto Grado seal el punto de penalti, fue a por el baln en las manos de Courtois a paso lento. Y cuando el colegiado dio permiso para patear, mir al portero, tom carrerilla y se marc un pseudopanenka que silenci el Bernabu.

La Araa se reafirmaba en el campo en el que pudo jugar si se hubiera confirmado su fichaje cuando se enfund la camiseta blanca con 11 aos. Lo haca con un panenkazo asumiendo una responsabilidad que le haba cedido Griezmann tras su fallo en Legans. Y se mova por el Bernabu como si fuera su jardn, con ligereza e intensidad, pero tambin con calma, como si no fuera este el primer derbi madrileo que enfrentaba al primero y al segundo clasificado en los ltimos 33 aos. Por cierto, con este empate, el Atltico lleva cuatro duelos sin perder con el eterno rival.

Pero la procesin iba por dentro, como coment el argentino despus. “No te voy a decir que no estaba nervioso, pero estaba convencido, lo tena claro y sirvi para dar un gol al equipo”, admiti el delantero sobre su penalti a lo panenka y lament no haber sacado algo ms positivo, aunque valor que supieran sufrir. “Hay que seguir por ese camino”, admiti.

Y si Julin era la calma, Simeone era un volcn. El entrenador, como un len enjaulado, se coma las rayas del rea tcnica. Gesticulaba sin parar y ni siquiera el gol le dio el relax que proporciona el ir ganando en terreno rival. “El penalti fue similar al del Athletic – Girona, al rbitro lo llam el VAR y fue todo parecido”, explic el tcnico que dijo que el partido de Soto Grado fue “correcto”. Aunque, correcta fue su apuesta por Lino.

La jugada del penalti que pudo marcar el partido la provoc el brasileo, una de las dos dudas que tena Simeone para iniciar en el derbi. El extremo fue un pual en ataque y con ms calma pudo haber hecho ms dao en el rea blanca, pero las dos que tuvo las resolvi mal. Adems, por su falta de ayuda a Galn, lleg el empate del Madrid gracias al eslalon de Rodrygo. Es lo que tiene el extremo como explic Simeone en la previa, “gran presencia en ataque”, pero Gallagher equilibra mejor.

No hizo falta mucho equilibrio en la primera mitad. Ambos conjuntos se dedicaron a encadenar posesiones largas y bloques bajos para protegerse y esperar el error del contrario. El propio Lino encontr uno de Lucas, que resolvi mal, y Barrios cometi otro que tampoco supieron aprovechar los blancos. Ningn tiro a puerta por parte de los dos equipos.

Sin embargo, la segunda fue otra cosa. El Madrid arranc fuerte dispuesto a empatar pronto el choque, lo consigui y embotell al Atltico en el rea de un Oblak inadvertido hasta entonces. Simeone vio el momentum del Madrid y quiso pararlo desde el banquillo. Sac a Lino, pero no por el ingls, sino por el capitn, que tiene muchos tiros pegados en derbis. De hecho, Koke o Barrios era la otra duda del tcnico argentino. Prob con el primero en el ltimo entreno previo al derbi, el que suele marcar el once. No en esta ocasin.

Ausencia

Quien no apareci en el derbi, el primero que jugaba en Primera, fue Giuliano, quizs el mejor jugador rojiblanco el ltimo mes. Apenas una carrera con Asencio, que le gan el central, en una imagen que representaba a la perfeccin el duelo de canteras que ninguno de los entrenadores usa con tanta asiduidad como, por ejemplo, hace Flick en el Bara.

Simeone se debi de transformar en el alemn porque al final del choque peda calma. La que no haba mostrado durante los 90 minutos. Es el argentino un volcn peculiar, en erupcin en los inicios y durmiente en los finales. Curioso.