Jorge Vilda era el gran protagonista del da. Era el entrenador que vivi la rebelin en el ftbol femenino, persona non grata para muchas futbolistas y el nico que cada da deslizaba pequeos mensajes a los periodistas en la puerta de la Audiencia Nacional en el juicio del beso de Luis Rubiales a Jenni Hermoso. “He recibido muchos mensajes de nimo de jugadoras”, “tengo muchas ganas de declarar” y este mircoles, ante la marabunta de medios que le intentaba sacar unas nuevas palabras: “Esto es casi como un penalti”.
El ex seleccionador, as como el ex director de ftbol de la seleccin masculina Albert Luque y el ex director de marketing de la RFEF Rubn Rivera deban declarar por un presunto delito de coacciones a la futbolista tras el beso en la celebracin del Mundial de Australia en agosto de 2023. La Fiscala solicita para los tres un ao y medio de prisin por todo lo que transcurri desde el pas ocenico hasta el famoso viaje a Ibiza de las jugadoras.
La declaracin del ex entrenador empez con casi una hora de retraso por un problema tcnico y se extendi algo ms de 30 minutos. Vilda mantuvo que “jams” habl con Jenni Hermoso tras lo ocurrido en la celebracin de las medallas y que estuvo ms preocupado durante esos momentos por el estado de salud de su hija, afectada de un problema mdico en Australia. “No presenci ni nadie me dijo, nadie del staff, que se estaba sintiendo presionada”, expres el ex tcnico.
Vilda no presenci el beso de Rubiales en la entrega de medallas, ya que l era uno de los ltimos de la fila, y conoci lo ocurrido cuando hubo gente que lo empez a comentar en el csped, pero “nadie le daba importancia”. Los momentos posteriores del vestuario ya cogieron al entrenador preocupado por el estado de salud de su hija.
As, aunque Rubiales, al que no le vio incmodo ni disgustado, s le coment en el autobs camino del aeropuerto que le haban preguntado por el beso y “haba contestado mal”, Vilda no empez a darse cuenta de la gravedad de los hechos hasta que estuvo viendo varias noticias ya sentado en el avin hacia Qatar.
Es en esas circunstancias en las que el entrenador, “de motu proprio” viendo la importancia que se le estaba dando al beso y no a la consecucin del Mundial, cuando decide actuar. “No vi oportuno hablar con Jenni, que estaba con sus amigas, Misa, Alexia, Laia… y no quera molestarla”, mantuvo.
El tcnico admiti que slo habl con el hermano de la jugadora, Rafa Hermoso, en el vuelo a Doha. Que la conversacin se bas en el ftbol y en la preocupacin por el “impacto meditico que sufrira la seleccin por las citas deportivas que venan”. “Le dije si poda buscar una frmula para normalizar la situacin y que se hablara de lo importante, que era el campeonato del mundo”, expuso.
El propio Vilda neg que le dijera a Rafa Hermoso, hermano de la futbolista, que “habra consecuencias” si la jugadora no acceda a realizar el vdeo con el entonces presidente de la Real Federacin Espaola de Ftbol. “Yo no le advert de consecuencias personales adversas al hermano de Jenni si ella no acceda a lo que se le peda. Es falso”, declar. Y tambin revel que el propio Hermoso calific el beso como algo “anecdtico y sin importancia”.
Pese al jolgorio y felicidad que deca el ex seleccionador que observ en todo momento entre las jugadoras, Vilda s dijo que pudo ver a Jenni con cara de “cierta preocupacin” mientras miraba el mvil en el avin. “Lo que todo el mundo senta era alegra, a nadie se le encendi una luz de alarma de lo que haba sucedido, slo de su impacto meditico”, ha apuntado.
Pero l conoce a la jugadora desde hace 17 aos y, a su juicio, debi preocuparse por ella tras lo sucedido. “Despus del mundial no hemos vuelto a hablar y escuch que ella se senta dolida porque no le haba preguntado, igual le tena que haber preguntado”, ha lamentado el entrenador.
Otros acusados
Despus de Vilda, deban declarar Albert Luque y Rubn Rivera por las supuestas presiones a las que la futbolista fue sometida en el viaje de celebracin del mundial a Ibiza que realizaron todas las integrantes del combinado femenino.
Luque se present como amigo de la vctima y mantuvo que su presencia en la isla era porque estaba da vacaciones con su familia y que se acerc al hotel de las jugadoras porque la propia Hermoso no contest a su mensaje de preocupacin porque la situacin se estaba “volviendo ms grande”.
El ex futbolista no pudo comunicarse con ella porque “no quera hablar con nadie” y slo lo hizo con la amiga de la jugadora Ana Ecube. “Yo estoy decepcionado con mi amiga y solo quiero que dos amigos, si puedo hacer algo, puedan llegar a un entendimiento”, explic Luque su relacin tambin con Rubiales rechazando la posibilidad de intentar presionar a Hermoso o a su entorno con prebendas. “Dar trabajo a la gente no era mi posicin en la federacin”, ha manifestado.
Algo que tambin manifest Rivera, ex director de marketing de la Federacin, y con el que el juez Jos Manuel Clemente Fernndez- Prieto tuvo algn encontronazo: “Nos ha trado un rollo preparado, escuche”, le ha reprendido el magistrado.
Rivera fue el encargado de organizar el viaje a la isla balear pero, segn l, no acudi ms que por las funciones que tena en la Federacin. “Por supuesto que no, no fui enviado, era mi trabajo estar all”, ha espetado. Rivera dice que apenas cambi unas palabras con Jenni porque le solicit que tuviera el mvil cargado por si tenan que hablar con ella y que su comunicacin fue tambin, principalmente, con su amiga Ecube. “Pruebas y datos matan relato”, repiti en ms de una ocasin.


