Por Luis Montes de Oca
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La investigación del caso de la adolescente de 15 años, reportada como no localizada desde el 1 de octubre en Aguascalientes y posteriormente ubicada en Fuentezuelas, Tequisquiapan, cerca de la comunidad de Bordo Blanco, horas después de la petición sin vida y quemada, sigue, es un proceso que no ha concluido, nos dijo el Fiscal General del Estado Víctor Antonio de Jesús Hernández.
Al cuestionar, precisó que la petición de apoyo de la FGE de Aguascalientes, sobre los tiempos desde el momento que reciben la solicitud de ayuda para la localización de Ángela Gabriela, al momento en que se logró comprobar científicamente que se trataba de la misma persona, por medio del ADN, precisó la recibieron el 10 de octubre a las 20:00 horas aproximadamente y para el día 11 ya tenían ubicado el auto en que viajaron de Aguascalientes a Querétaro, un domicilio donde se encontraba el presunto responsable y casi simultáneamente habían hecho el hallazgo de un cuerpo sin poder determinar todavía que se trataba de la adolescente de 15 años.
Víctor Antonio de Jesús Hernández precisó sobre la actuación de la FGEQ, destacando la comunicación y colaboración que se tiene con todas as fiscalías del país y, de este caso en particular tuvimos la petición de la Fiscalía de Aguascalientes el 10 de octubre, para la búsqueda y localización de la persona reportada como no localizada en esa entidad, activamos los protocolos y le dimos intervención a la Fiscalías Especializada correspondiente, con la finalizad de ubicar a la persona, si es que estaba en el territorio de Querétaro.
Sabíamos que la desaparición se dio de manera previa, sin embargo, la comunicación oficial y la petición de colaboración y la noticia de que esta persona se encontraba en Querétaro fue el 10 de octubre, y con motivo de eso, desplegamos todas nuestras atribuciones, específicamente el 11 de octubre, prácticamente unas horas después de recibir la solicitud y nosotros ya habíamos localizado el vehículo en el que posiblemente se había transportado directamente a la persona a Querétaro.
Ubicamos el vehículo, un domicilio en que posiblemente esta persona se encontraba en su interior y para esto necesitamos solicitar una intervención judicial para poder realizar un operativo, es decir un cateo, donde se daría la intervención a nuestra Policía de Investigación del Delito (PID) y a los fiscales para poder ingresar al domicilio y verificar si estaba al interior.
La persona quien podíamos identificar como responsable de los hechos, de que la adolescente, llegara a Querétaro, se encerró en el domicilio y decide quitarse la vida con un arma de fuego.
Solicitamos el apoyo de los servicios de emergencias, pero se comprobó que había perdido la vida.
Se hizo el aseguramiento de los indicios correspondientes, se recabaron los datos de prueba, se integró la carpeta de investigación.
Paralelamente se había descubierto los restos de una persona, que era necesario procesar judicialmente.
Al preguntarle al Fiscal general de Querétaro sobre estos hallazgos y cuál fue encontrado primero, si la adolescente o su posible victimario, indicó que fue paralelamente, pero aclaró: no podía afirmar que se trataba de esa persona, porque primero teníamos que desarrollar una serie de dictámenes periciales para confirmar el perfil genético, que se trataba de la misma persona porque por las características de cómo se encontraban los restos, no se podía identificar a simple vista, se requería de un trabajo técnico y pericial para constatar la confirmación que fue lo que hizo la FGEQ que obtuvimos el perfil genético y a partir de eso colaboramos con la Fiscalía de Aguascalientes para constatar con el perfil gen érico recabado en Aguascalientes y ahí es donde hubo coincidencia y se confirmó se trataba de la misma persona.
—¿Cuánto tiempo paso, de que recibieran la llamada a la identificación del perfil genético?
—El desarrollo pericial lo iniciamos en la siguiente semana desde la carpeta de investigación que teníamos iniciada con motivo de estos hechos. Es un trabajo complejo, dadas las condiciones en que se encontraba el cuerpo, por haber sido quemado requería de un ejercicio y un escrutinio para determinar el perfil genético correspondiente y hacer la confirmación.
—hasta dónde llega el trabajo de la FGEQ en este caso ¿ya lo cerraron?
—Nosotros seguimos investigando de forma exhaustiva. Lo que hicimos fue remitir las constancias correspondientes con motivo del hecho de la desaparición, porque ya había sido localizada y tuvimos una petición de colaboración para su localización y así se hizo, inclusive entregando el cuerpo a la familia, que estuvo acompañada por las autoridades de Aguascalientes.
Se entregaron las constancias a la FGE de Aguascalientes que les servían para confirmar se trataba de la misma persona.
Nosotros, —dijo Víctor Antonio de Jesús Hernández— seguimos investigando el hecho, trabajando, porque se tiene un derecho a la verdad y nosotros tenemos la obligación de trabajar en eso y lo estamos haciendo.
—Hay una diferencia muy grande entre ser omiso y actuar científicamente —comentamos.
—Exactamente, asintió el Fiscal General de Querétaro: el 10 nos piden la colaboración y en horas, prácticamente antes de un día ya habíamos localizado el vehículo, identificado el domicilio, solicitado una autorización judicial, generado una intervención de cateo, ingresado al domicilio y asegurado indicios y el inmueble en que que presumiblemente pudieron haber sucedido los hechos.
Fue prácticamente una intervención inmediata a partir de la petición de colaboración y fue necesario darle vista a la Dirección de Servicios Periciales para qué, a través, de lo profesionistas especializados, pudieran llevar a cabo el dictamen correspondiente para identificar el perfil genético que guarda coincidencia.
Para finalizar destacó que en la FGEQ se sigue la investigación y que cualquier situación se comunicará a la autoridad correspondiente en Aguascalientes.

