Isabel Gutiérrez narra ante diputados cómo es víctima de Violencia Vicaria

Sergio Hernández

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Me sacaron de mi casa como criminal, no veo a mis hijas, luego de acusarme de violenta, que no me han comprobado, pero que me han alejado de lo que más quiero, ante acusaciones de mi ex esposo que sólo quiere mi dinero y la poca ayuda institucional, así describe su infierno la señora Isabel Gutiérrez.

Ante un auditorio lleno -en la sede legislativa-, con la presencia de la titular del Instituto Queretano de la Mujer, Marisol Kuri y los diputados Paul Ospital y Yazmín Albellán que pretende visibilizar la violencia vicaria, que mantiene penas bajas a personas que violentan a hijos y pareja, Gutiérrez  relató:

“Debido a que mi ex esposo nos pegaba de la nada, mí abogada me recomendó pedir el divorcio incausado y la custodia de mis menores hijas. Yo por miedo traté de hacer las cosas de una manera pacífica, opté por un convenio de divorcio el cual fue interpuesto el día 27 de septiembre del año 2021, esto se metió a la 1:23 de la tarde mismo que radicó en el juzgado séptimo de lo familiar bajo el número del expediente 1096/2021, dicho convenio fue firmado por ambas partes.

“Pero mi ex esposo me dijo que no se saldría de mi casa, hasta que no tuviera una orden del juez, y con la condición de que yo le cediera un carro de mi propiedad, me firmó el divorcio voluntariamente, luego de ello procedió a ir a los juzgados familiares para solicitar una medida cautelar donde le otorgaron la custodia provisional de mis menores hijas ya que el señor las manipuló, haciéndoles creer que yo las violentaba.

“Dicho cuaderno de medida cautelar radicó en el juzgado noveno de lo familiar, con un juez de nombre Everardo Pérez Mendoza y cinco días después, cuando terminaba de comer junto con mis hijas, llegó un actuario para pedirme que me saliera de mi casa. Lo hicieron con lujo de violencia, me sacaron como una criminal, de esa casa que yo la pago con el producto de mi trabajo, es un crédito FOVISSTE”.

Ahí fue –agrega- que “me acerqué al Instituto Queretano de la Mujer y en ese momento me trataron de la fregada, ahí recibí más violencia institucional. La verdad es que me quería morir porque yo sentía que la culpable de todo eso era yo”.

“La acusación de violencia fue de esta manera: en unas vacaciones las llevé a un municipio de donde yo soy, que se llama Nombre de Dios, el señor (su ex esposo) no fue con nosotros, a mis hijas se les pegaron piojos y se los quite con shampo y peines. Cuando regresamos, el señor las confiesa y se fue a levantar junto con su abogado de nombre Octavio César Romero una denuncia falsa al juzgado noveno de lo familiar con el doctor Everardo Pérez Mendoza donde hizo testificar a mis hijas diciéndo que yo le saqué la masa encefálica.

“Con esa denuncia falsa –dice- a mí me sacan de la casa, ante ello, la abogada me recomienda demandarlo en el juzgado séptimo de lo familiar cuya titular es Gabriela Fernández de Ceballos (expediente 1309/2021) pero eso valió para que durante cuatro meses yo no viera a mis hijas, no sabía cómo estaban, si estaban bien. El señor me cortó toda comunicación con ellas porque yo era una agresiva, una violentadora y un juez dijo que yo lo era.

“La jueza dicta o me autoriza unas convivencias, afortunadamente y digo afortunadamente no fueron en el CECOFAM, porque las cosas ahí compañeras y compañeros es una reverenda burla, es lo más terrible que le puedes hacer a un niño y a su mamá. Esa violencia institucional se sigue y se sigue, afortunadamente a mis hijas yo no las vi ahí para esto yo me tuve que someter a un análisis psicológico para poder decirle al juez o a la jueza que yo no estaba mal, que yo estaba de una manera apta para ver a mis hijas, pero obviamente en el peritaje, como ustedes saben, no sale uno del todo bien, quedas lastimado porque el hecho de que te matan en vida, quitándote a tus hijos.

“Luego me someto, por sugerencias de la abogada, a unas pruebas periciales (en junio del año pasado), las cuatro personas integrantes de la familia, lo que viene siendo el papá de mis hijas, mis hijas y una servidora en esa pericial. También aquí sería bueno invitar al Colegio de Psicólogos de Querétaro, porque esas periciales no son nada baratas déjenme decirles, nada baratas. En esos periciales el señor sale que es un narcisista y una de las caracteristicas es que no maneja emociones y mis hijas hoy están con él.

“Ese señor (su ex esposo) nunca metió sus periciales él se ha conducido con una falsedad terrible en todas sus declaraciones y el señor en vez de acreditarle violencia que supuestamente yo ejercí hacia mis hijas lo único que ha hecho es pelear la parte económica y todo lo que me pueda sacar de dinero. Este señor en ninguno de los dos expedientes ha acreditado que yo violenté a mis hijas.

“Hoy tengo un cuaderno de apelación en el juzgado 96 de la Suprema Corte de Justicia y me acabo de amparar, porque el señor lo único que quiere de mí es dinero, no ha demostrado la violencia y yo sí he demostrado que él es un narcisista y mis hijas están con él entonces esto se llama violencia vicaria y esto es real y pasa aquí en Querétaro y lo vivimos muchas mujeres”.