En una interpretacin prestada de la Astronoma, el Real Madrid y el F.C. Barcelona forman un sistema estelar binario, ms tendente a la colisin que al equilibrio gravitacional. La relacin entre ambos pasa hoy por un momento especialmente tenso en su larga e incmoda historia en la galaxia futbolstica. La Va Lctea, en referencia a la blancura dominante en el ftbol mundial. La ‘central lechera’, en la cida cosmogona de Pep.
El enfrentamiento actual tiene que ver tambin con las personas, no slo con las instituciones. Dos hombres de generaciones distintas y fsica e ideolgicamente opuestos. Dos personajes de diferente formacin, carcter y manera de manifestarse. Laporta es un bocachancla, vocablo recin reconocido por la RAE. Florentino, ms sinuoso, rima con sibilino.
En la Antigedad, se estableca la ‘Ekecheiria’. Una tregua sagrada que detena las guerras durante la celebracin de los Juegos Olmpicos. Ni el Madrid ni el Bara han respetado la ‘Ekecheiria’ navidea, el espritu de estas fechas, paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad. Roto el feble y artificial armisticio de la Superliga, evaporado el pegamento de pega, valga el juego de palabras, que los mantena ‘juncti sed non uncti’ (juntos, pero no revueltos), Prez y Laporta se han enzarzado en una spera batalla dialctica. La atiz Florentino con sus ataques al Barcelona a cuento del caso Negreira.
Exager cuando lo defini como “el mayor escndalo en la historia del ftbol mundial”. Pero s lo es del espaol. Con eso basta para darle la razn. Incluso as, no tiene mucho sentido culpar a aquellos aos vergonzosos de las actuales decisiones arbitrales que no gustan al club. Sea como fuere, nuestro ftbol arrastra el baldn de haber ignorado o consentido el caso Negreira. Y los tribunales, el de dejarlo dormir, que es como dejarlo morir con esa forma de indulto que es la indiferencia y de perdn que es el olvido.
La respiracin asistida de Xabi
Los bombardeos navideos de Florentino han sido selectivos. Se han centrado en el arbitraje. Los de Laporta, de saturacin con un zafio rimero de invectivas e improperios contra un Real Madrid que, por ende, representa el ‘despotismo no ilustrado’ frente a un Bara en el que ‘se respira libertad’. Y Joan, heroico desde su Arcadia libertaria, remat acusando al Madrid de ‘barcelonitis’. Que el presidente de un club caracterizado histricamente por una ‘madriditis’ enfermiza recurra a tal melonada, remite a una psicopatologa consistente en invertir la carga del dicterio y atribuir al adversario tus propias miserias. Abunda en poltica. Se la conoce como ‘ganar el relato’.
Mientras Xabi contina con respiracin asistida por Courtois y Mbapp, y el Bara, despus de un peazo de partido en Villarreal, se mantiene en cabeza de esta Liga de juego mediocre, volvemos al principio de estas lneas: a la Astronoma. Estrenado el invierno astronmico, ha llegado, puntual, el fro. Y fras, templadas o calientes, proliferan en el mundo las guerras, reales o metafricas. Aqu estamos en guerra futbolstica, poltica y electoral. La mayor parte del resto del planeta tiene en estas fechas poco que celebrar y mucho que lamentar.
Infeliz Navidad.


