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El increble equipo del Santiago Bernabu vivi otra de las hazaas histricas. Como siempre en la Champions. Ganarle por incomparecencia al millonario Mnchester City por tres a cero y que pudieron ser cuatro si Vinicius ejecuta el penalti es otro de los profticos estigmas del club blanco.

Por velocidad, por conviccin y buen juego aplast al equipo de Guardiola. El tcnico cataln ya sabe que muchas veces el Bernabeu puede ser su cementerio perpetuo. Su equipo casi no tuvo ocasiones de gol y se le vea depauperado. Era un City rendido, hundido y con complejo de inferioridad ante un Real Madrid resucitado.

Fede Valverde jug el partido de su vida. Hizo muchas cosas cercanas a la genialidad y adems hizo los tres goles. Su pasin, su velocidad y su remate fueron fulminantes. El Madrid buscaba un lder y creo que inequvocamente es Valverde, que adems es el capitn.

Guardiola ha despreciado a Arbeloa desde que supo que su continuo exterminador le haba tocado otra vez. En esta ocasin, en octavos, muy lejos de ganar la Champions. Pero, su minivalorado Arbeloa le meti un rejn de muerte. Sera otra hazaa dantesca que el City pudiera darle la vuelta en Manchester. Despellej Arbeloa tcticamente a Guardiola. Seguro que no contaba que Valverde jugara de extremo y lateral y centrocampista, que se recorriera el terreno de juego como si fuera tan pequeo como el del ftbol sala.

Adems, algo vital para el Madrid es que su entrenador dispusiera que Thiago Pitarch fuera la sombra de Rodri, la pesadilla, el eje del City. El sumo creador se qued como un jugador ms. Sin brjula, ni sentido vertical.

Buena apuesta de Arbeloa, que le sali como un gran jugador, aunque Rodri ya no sea el de antes. Ha perdido dinamismo, es ms lento y ya no baja tanto. A Guardiola nunca le han gustado los defensas. Solo posesin, posesin, toque- toque e inutilidad ofensiva. Algo ms anticuado que una pelcula muda. Hasta ha dejado a Haaland como un monstruo al que le han dado veneno.

Hace dos das, Guardiola le deca al Daily Mirror que en cualquier momento puede llegar su fin, en un respiro, en un suspiro. A lo mejor este no es el momento decisivo. Pero este fracaso le va comiendo como la carcoma.

El Madrid fue un huracn y el City un ahogado. Ahogado en tristeza, en sltil envejecimiento y que no conecta con estos tiempos.Todos o casi todos dbamos por muertos al Real y, de repente, de improviso, aparece el increble Real Madrid de las Champions. Por eso creo en Dios y en el Real Madrid.