El legendario golfista Tiger Woods vuelve a estar en el centro de la polémica luego de que salieran a la luz nuevos detalles sobre el accidente automovilístico que protagonizó recientemente en Florida. De acuerdo con documentos judiciales citados por CNN en Español, el deportista llevaba pastillas de hidrocodona y no logró superar las pruebas de sobriedad realizadas por las autoridades tras el incidente.

 

Según la declaración jurada presentada por los agentes, el accidente ocurrió cuando el vehículo que conducía Woods se vio involucrado en un choque en cadena que terminó con su automóvil volcado. En el informe se explica que el propio golfista reconoció que estaba distraído en el momento del impacto.

 

“Estaba mirando mi teléfono y cambiando la estación de radio, por lo que no me di cuenta de que el vehículo de adelante había frenado”, declaró el deportista a los oficiales.

 

Durante la revisión posterior al accidente, los agentes encontraron en el bolsillo del golfista dos pastillas de hidrocodona, un medicamento opioide que suele recetarse para tratar dolores fuertes. Este hallazgo quedó registrado en la declaración jurada de la policía.

 

“Se localizaron dos pastillas de hidrocodona en el bolsillo del pantalón del conductor”, indica el documento presentado por las autoridades.

 

Los oficiales también describieron el estado físico del deportista al momento de ser atendido en el lugar del accidente. De acuerdo con el reporte, presentaba señales que levantaron sospechas sobre su estado de sobriedad.

 

“El conductor tenía los ojos rojos y vidriosos, las pupilas dilatadas y sus movimientos eran lentos y letárgicos”, se detalla en el informe policial.

 

Tras el choque, Woods fue sometido a varias pruebas de sobriedad en el lugar. Sin embargo, los agentes concluyeron que no estaba en condiciones normales para conducir.

 

“El conductor no superó las pruebas de sobriedad realizadas en el lugar”, señala la declaración jurada.

 

Por su parte, Tiger Woods negó haber consumido alcohol antes del accidente, aunque admitió que había tomado medicamentos recetados debido a los problemas físicos que arrastra desde hace años.

 

“No he bebido alcohol, pero tomé medicamentos recetados esta mañana”, aseguró el golfista ante las autoridades.

 

Este episodio se suma a una larga lista de incidentes que han marcado la vida personal del deportista. En 2017, el ganador de 15 torneos major fue arrestado por conducir bajo la influencia de medicamentos, un hecho que en su momento también generó gran controversia.

 

Además, en 2021 sufrió un grave accidente automovilístico en Los Ángeles que le provocó severas lesiones en las piernas y lo obligó a someterse a múltiples cirugías, poniendo incluso en duda la continuidad de su carrera profesional.

 

La nueva polémica vuelve a colocar a Tiger Woods bajo el escrutinio público, justo en un momento en el que el golfista intentaba mantenerse activo en el circuito y recuperar su mejor nivel tras años marcados por problemas físicos y situaciones personales complicadas.