Cunto puede la ilusin? Hasta dnde puede llegar el deseo? Hasta una final de Champions? Ganarla?. Nunca ha querido Simeone mencionar Budapest. Ya saben, partido a partido. Pero el Atltico de Madrid lleg a Londres en algo ms que una misin, era una cruzada. Una revancha. Un anhelo. Eran tantas cosas en una que con slo un suspiro se poda desvanecer, como pasa con los sueos. La lluvia peda pica, pero termin borrando la esperanza del Atltico y un ordenador hizo el resto.
El Arsenal es un equipo prosaico, cuyas decepciones y hasta alegras parecen ms fruto de un trmite administrativo que de una emocin. As lo ha construido Arteta, como una mquina perfecta, casi inhumana, una inteligencia artificial. Hasta el tifo inicial, “Por tierra y mar”, como referencia a las batallas entre Inglaterra y Espaa, pareca impostado. Los jugadores se han plegado a la tctica rgida del vasco y no les ha ido mal. La Premier la tienen a tiro tras el empate reciente del City y la Champions, a un paso tras convertir Saka el tanto de la victoria. Sin corazn, sin coraje. Pura burocracia. [Narracin y estadsticas, 1-0]
La vida es que comiences el duelo con un 25% de posesin en el Emirates y las primeras ocasiones las tengas t en las botas de Julin y Giuliano. Tambin que te plantes con un 5-4-1 en fase defensiva y que en un parpadeo ests con un 4-3-3 provocando fallos de Raya que, con baln en los pies, era una bomba de relojera.
Entonces cae el primer crner britnico en el minuto 15 y el pblico lo celebra como el primer tanto. Pero el saque pasado de Rice, pese a que encontr a Saka solo, no result efectivo. La estrategia que ha fraguado el rcord de goles de saque de esquina en la Premier, con 17, haba funcionado, pero no haba concretado. El peligro lo gener el extremo britnico en la siguiente jugada tras un buen pase de White. Saka la puso al punto de penalti pero el baln no encontr ningn gunner.
El partido y el juego buscaban un fallo. Era una lnea contnua de unos y ceros en el que ambos esperaban el hueco en la serie. Unos, a travs de un saque de esquina, los otros, a la espalda de los laterales britnicos. Pero, mientras Giuliano pareca haber vuelto a su versin del inicio de temporada, Lookman no terminaba de conectarse el juego. Y haca falta el concurso del nigeriano en su ciudad natal. Si ustedes buscan un partido de goles, era en la otra ventanilla.
La pasin estaba ms en el banquillo rojiblanco, con un Simeone quemando la banda, que en el campo, donde haba ms miedo que emocin. Y pese el pavor que generaba la vuelta del mejor Saka, que haba marcado el fin de semana ante el Fulham, el mayor peligro vena de un Gyokeres que parece haber recuperado la versin del Sporting. El sueco, con su ltimo doblete en Premier, es el segundo jugador gunner con ms de 20 goles en su temporada de debut (21).
Saka celebra el primer gol en el Emirates.AP
Precisamente, ambos jugadores encontraron el fallo en Matrix. Un baln en profundidad para el sueco termin con un centro que Trossard remat provocando una gran intervencin de Oblak. La defensa rojiblanca se durmi en el rechace y Saka apareci para batir al esloveno. Un tanto que llegaba en el minuto 44 para pesar del nimo rojiblanco.
La obligacin rojiblanca era acelerar el ritmo del partido. Tenan capacidad para ello y la exigencia competitiva y fsica del Arsenal probablemente le impedira mantener el ritmo de un equipo que lleva un mes jugando con el filial en liga. Por lo pronto, las lneas se adelantaron varios metros y el juego se acerc ms a la portera de Raya. El primer susto lo dio Giuliano con un baln largo de Pubill que gana en primera instancia a Gabriel y al portero espaol y, sin oposicin, ve como el central brasileo le recupera el terreno perdido y la desva a crner.
Penalti no pitado
El duelo pudo cambiar si Siebert, rbitro con el que nunca ha ganado el Atltico, hubiera apreciado el penalti que le hicieron a Griezmann y no pitado una inexistente falta a Gabriel de Pubill. No obstante, fue Gyokeres el que poco despus perdon a los rojiblancos tras fallar un remate a un centro cruzado de Hincapi. Las contras del Arsenal hacan dao a un Atltico ya volcado.
Faltaba la pica. Una locura de Molina o una aparicin de Baena, con Julin fuera por lesin. Y apareci, pero Sorloth desperdici la dejada del andaluz. Entonces Arteta meti el programa de contencin en el ordenador y, con viento a favor, la IA se encarg de apagar poco a poco el corazn rojiblanco. El Deep Blue ha llegado al ftbol y estar en Budapest. El rojiblanco llora, sufre y siente y en Londres dice adis a la temporada.



