Hay una frase que define las situaciones que han marcado la temporada del vestuario del Real Madrid, acabada definitivamente despus de la derrota contra el Bara en el clsico del Camp Nou. Un ao sin ttulos y dos cursos con Kylian Mbapp en plantilla en los que los blancos slo han levantado la Supercopa de Europa y el Mundialito en la segunda mitad de 2024.

Vayamos a la frase. Cuando despus de la Supercopa de Espaalvaro Arbeloa sustituy a Xabi Alonso al frente del banquillo del conjunto blanco, el tcnico salmantino recibi las opiniones y consejos de aquellos que haban experimentado antes que l lo que era el da a da de Valdebebas. Personas que saban de primera mano lo que ocurra en esas cuatro paredes de la Ciudad Real Madrid.

Fueron varias llamadas de telfono y mensajes de Whatsapp en los que pregunt y le respondieron, en los que hubo intercambio de impresiones. Y una recomendacin sobrevol ms que otras en el anlisis de ese duopolio Mbapp-Vinicius que haba agrietado la etapa de Alonso: “Pgate a Vini“, le dijeron al otro lado del telfono. No como orden, sino como consejo.

Es importante entender la ascendencia del brasileo en el grupo para comprender el desarrollo de estos ltimos meses en el Madrid, enfatizados desde esa frase por el tcnico del primer equipo. Su importancia y su influencia, constatada en el brazalete que llev en el clsico y en la necesidad del club de que acte como pacificador del vestuario. “A Vini le quieren todos“, admiten fuentes cercanas a la plantilla. “No se lleva mal con nadie, ni siquiera con Mbapp”, insisten. Sus compatriotas brasileos, Camavinga, Bellingham, Valverde, Carvajal, Courtois, Trent, Brahim… Durante estos ltimos aos, y especialmente a base de goles y asistencias en eliminatorias y finales de Champions, Vinicius se ha ido ganando la confianza de sus compaeros. Su carcter dentro del campo, algo inestable por momentos, ha podido enfadar puntualmente a alguno, pero todos le han defendido cuando han tenido que hacerlo.

Fuera del campo, ha organizado cenas de equipo o torneos de pdel en momentos del curso sin tantos partidos, siendo de nuevo el referente del vestuario en ese sentido. Ante la salida de futbolistas clave para el grupo, como Modric, Kroos, Nacho, Lucas o Joselu, el brasileo, tercer capitn, ha sido el encargado de intentar poner pegamento entre todas las piezas.

Y claro, llegamos entonces al adis de Ancelotti y a la llegada de Xabi Alonso. La relacin entre el tolosarra y Vinicius es de sobra conocida y no hace falta pararse demasiado a recordarla, pero s merece una mencin justo despus del anlisis de la importancia de la figura del brasileo en el vestuario.

Vinicius iba a ser suplente en las semifinales del Mundial de clubes, inici en el banquillo en el debut del Madrid en esta Champions y rot durante las primeras jornadas de Liga. Mientras Mbapp era titular indiscutible, el enfado del brasileo comenz a recorrer el vestuario antes incluso de su cambio contra el Bara en el clsico de octubre.

Dos grupos

A partir de ah, parte de la plantilla que haba levantado dos Champions con Vinicius como indiscutible se alej de Alonso. Otros, eso s, se quedaron a mitad de camino, provocando las grietas profundas que desembocaron en las tensiones de las ltimas semanas. “En cuanto a la relacin con el entrenador, hay dos grupos“, admitan en el mes de diciembre fuentes cercanas a la plantilla. Algunos futbolistas eran partidarios de las ideas de Xabi, como Mbapp o Tchouamni, pero otros, cercanos a Vinicius, asuman que lo mejor para la cohesin interna era cambiar de entrenador.

Ese cambio de tcnico marc a la plantilla. Uni de nuevo a gran parte del grupo con el entrenador, potenciado tambin por los elogios de Arbeloa a las estrellas del equipo. Mensajes muy claros y directos que tenan un objetivo evidente: recuperar la confianza del vestuario.

Pero cuando llegaron las derrotas, el grupo se volvi a romper a todos los niveles. Jugadores enfadados con Arbeloa por sus pocos minutos, como Carreras, Ceballos, Carvajal o Camavinga, futbolistas molestos con compaeros por su actitud, la plantilla renegando de Mbapp por su viaje a Italia, pesos pesados como Tchouamni y Valverde pelendose… Ya no haba dos grupos, sino una descomposicin evidente en la que Vinicius, ayer primer capitn en el Camp Nou, est intentando poner paz. “Necesitan un tiempo sin verse y ms autoridad“, aseguran desde Valdebebas.

En la solucin a esos problemas aparece ahora Jose Mourinho, pero el club tambin ha vuelto a mirar a Vinicius, clave en la reestructuracin del grupo. Una responsabilidad de la que parece alejarse Mbapp, ausente ante el Bara por su lesin muscular y muy lejos de ser fuera del campo el lder que con sus goles parece dentro. El club, que tambin est disgustado con el galo por esta segunda parte del curso, parece renegar de ese liderazgo. El mensaje a Mourinho, o al siguiente, parece ser el mismo: “Pgate a Vinicius“.