Las penas aumentarían en dos terceras partes cuando la conducta sea cometida desde puentes peatonales

Ante los constantes hechos en los que se lanzan piedras u otros objetos contra vehículos en movimiento o detenidos con la intención de causar daño, el Congreso del Estado analiza modificaciones al Código Penal para ampliar el alcance del delito contra la seguridad vial.

La propuesta incorpora la utilización de objetos peligrosos por cualquier medio, incluyendo aquellos arrojados contra vehículos en circulación o en reposo, siempre que tengan la capacidad de poner en peligro la vida, la integridad física de las personas, la seguridad del tránsito o el funcionamiento de las unidades.

Se plantea incrementar las penas para establecer sanciones de cuatro a nueve años de prisión, además de multas de 500 a mil UMAs y la reparación del daño. El delito se perseguiría por querella.

Asimismo, las penas aumentarían en dos terceras partes cuando la conducta sea cometida desde puentes peatonales, pasos a desnivel o cualquier infraestructura elevada, o cuando participe alguna persona servidora pública.

La diputada Dulcelina Sánchez de Lira señaló que en diversas regiones del estado se han reportado casos donde personas arrojan piedras, objetos metálicos u otros artefactos desde puentes o zonas de escasa visibilidad hacia vehículos en circulación.

Estas acciones han puesto en riesgo la vida de conductores y pasajeros, además de provocar accidentes, daños materiales y afectaciones a la seguridad vial. También se han documentado ataques contra unidades de seguridad pública y vehículos de emergencia.

La iniciativa fue turnada a la Comisión Primera de Justicia para su análisis.