Kylian Mbapp es el sptimo delantero del Mundial que menos corre. 8,18 kilmetros por cada 90 minutos, segn los datos de la aplicacin Fifaphy. Slo supera, entre otros, a Cristiano Ronaldo (7,56 km) y Leo Messi (6,95). A cambio ha registrado la velocidad ms alta: 37,6 km/h que le bastaran para competir dignamente en algunos campeonatos nacionales de 100 metros lisos. De todos los atacantes, es el 119 que ms presiones directas ejecuta, 1,9 por partido. Son muchas menos que Messi (4,0) pero ms que las de su compaero Dembele (1,8), Vinicius (1,6), Cristiano Ronaldo (1,5), Haaland (1,2) o Gyokeres (0,9). Tambin fuerza ms prdidas del rival (3,3 por 90 minutos) que todos ellos, aunque menos que Lamine Yamal u Oyarzbal, que se acercan a las cinco cada uno.
El pichichi Mbapp no est entre los diez delanteros del campeonato que ms desmarques intentan (nueve menos por partido que Ferran Torres, el lder es Martinelli). Ni entre los diez delanteros que ms reciben a la espalda de la defensa (le gana Yamal, el que ms lo hace es Saka). Ni entre los diez delanteros que ms rompen la lnea defensiva del rival (el rey es Olise).
Agarrado a la tabla del nufrago de la estadstica selectiva, cualquier madridista despechado podra argumentar que Mbapp es en el Mundial el mismo jugador vago, egosta y desconectado de sus compaeros que ha desesperado al Bernabu hasta la pitada, pese a sus 85 goles en dos temporadas. Pero hasta el ms negacionista contrastar los celos con sus propios ojos y ver a un jugador imparable, fino y letal. Y avivar la envidia con otro dato: en el Mundial, Mbapp marca un gol cada 3,5 disparos. En Liga, cada 5,8. Y es el nico nmero que cuenta.
Debe acabar la moda del estajanovismo del punta, del populismo de la presin raulista. Cuando el aficionado se frustra, exige que el delantero corra como el profesor que sacaba al alumno a escribir 100 veces en la pizarra. Como no hay alternativa posible al Vinicius-Mbapp, nuestra plegaria a Mourinho es clara: acaba con esta histeria, haz que no corran, haz que no nos demos cuenta y haz que no les haga falta.



