Más de 17 mil guadalupanos queretanos avanzan hacia el Tepeyac
Por Enrique Zamudio
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La Noria, El Marqués.- La penumbra envuelve el Centro Histórico de Querétaro cuando los primeros pasos comienzan a resonar sobre el empedrado. Al frente, los estandartes guadalupanos abren camino; detrás, una interminable columna de sombreros de palma, mochilas y bastones emprenden la marcha desde el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe “La Congregación”.
Así inició la primera jornada de la 136 Peregrinación Varonil de Querétaro al Tepeyac, con la salida de 7 mil 500 peregrinos, desde el santuario mariano al cual se sumaron cientos de grupos para congregar en esta primera jornada a más de 17 mil guadalupanos queretanos en camino hacia la Basílica de Guadalupe.
La ciudad apenas despertaba cuando la romería recorrió las calles del Centro Histórico entre rezos, cantos y el inconfundible sonido de miles de pasos avanzando al mismo ritmo. Conforme transcurrían los primeros kilómetros, el amanecer comenzó a iluminar el horizonte.
Los primeros rayos del sol alcanzaron a los peregrinos mientras ascendían la antigua Cuesta China, uno de los puntos emblemáticos del recorrido. Minutos después, la columna se incorporó a la Carretera Federal 57, la vía terrestre más transitada del país, donde el monumental Conín volvió a convertirse en testigo silencioso del paso de esta multitudinaria manifestación de fe.
La kilométrica romería avanzó ocupando uno de los carriles habilitados, mientras el tránsito continuó por las vías contiguas bajo el resguardo de corporaciones de seguridad y cuerpos de emergencia.
A lo largo del trayecto tampoco faltó la providencia. Familias enteras instalaron puntos de apoyo para ofrecer agua, fruta, alimentos y bebidas a quienes apenas iniciaban su caminar. Entre quienes acompañaron este primer tramo estuvieron el presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, y el diputado local Mauricio Cárdenas, quienes convivieron con los peregrinos y reconocieron el valor de esta tradición de fe que año con año moviliza a miles de queretanos.
Horas antes de emprender el camino, en el campo de La Noria, Mons. Fidencio López Plaza, obispo de Querétaro, presidió la Misa de Buen Viaje y propuso a los peregrinos vivir esta romería como un examen de vida a la luz de Jesucristo, Camino, Verdad y Vida.
Recordó que la peregrinación comenzó hace una semana en Neblinas bajo ese mismo lema e invitó a cada peregrino a preguntarse si en la vida ordinaria transita por caminos rectos o desviados, si vive en la verdad que libera o en la mentira que divide, y si sus decisiones conducen a la vida o a la muerte.
Al reflexionar sobre las parábolas del Evangelio de san Mateo, afirmó que para Dios no existen casos perdidos, porque Cristo continúa sembrando su palabra aun cuando parezca caer en el camino, entre piedras o espinas. “Lo importante para Jesús es sembrar con esperanza”, explicó, recordando que Dios nunca deja de confiar en que esa semilla encontrará un corazón dispuesto a dar fruto.
Más adelante, al comentar la parábola del trigo y la cizaña, llamó a los peregrinos a vivir con paciencia y serenidad, evitando juzgar a los demás. Recordó que Jesús no vino a buscar únicamente a personas perfectas, sino precisamente a quienes necesitan de su misericordia, y subrayó que “el trigo y la cizaña habitan juntos en el corazón humano”, por lo que todos están llamados a una conversión constante.
Finalmente, al explicar las parábolas del grano de mostaza y de la levadura, exhortó a descubrir el valor de la humildad y de los pequeños gestos cotidianos.
“Lo importante no es aparecer; lo importante es ser. Lo importante no es aparentar, sino ser sencillos y humildes”, expresó, al invitar a los peregrinos a confiar en la fuerza transformadora de lo pequeño. Como la levadura que desaparece en la masa para hacerla fermentar, dijo, también el cristiano está llamado a mezclarse con el mundo para convertirse en fermento de esperanza.
Antes de concluir la celebración, encomendó el caminar de la romería a Santa María de Guadalupe.
“María es Madre y Maestra. Ella camina con nosotros y quiere regresar con nosotros para acompañarnos en una nueva etapa de nuestra vida”, expresó al confiar a los miles de peregrinos a la protección de la Virgen durante su camino al Tepeyac.



