Grecia Quiróz frente al altar a Carlos Manzo, en el Palacio de Gobierno de Uruapan, Michoacán, el 29 de abril.

La historia del asesinato de Carlos Manzo, el alcalde de Uruapan, Michoacán, ultimado nueve meses atrás, agotó esta semana su periplo penal con la captura de Ramón Ángel Álvarez Ayala, El R1. El caso pasa ahora a lo judicial para despachar responsabilidades, dijo este viernes Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad del Gobierno de Claudia Sheinbaum. Llegó a la conferencia matutina con una afirmación que hasta ahora había evitado lanzar con contundencia: el crimen tiene un autor intelectual, un móvil y una estructura criminal identificada. La última palabra no se había pronunciado hasta la captura del R1, quién ordenó y financió el ataque al alcalde de Uruapan. Sin embargo, Grecia Quiroz, viuda, heredera política y alcaldesa del municipio michoacano, ha insistido en que aquí no terminan las pesquisas. Reclama a las autoridades que despejen la incógnita aún sin respuesta sobre lo que había detrás de las amenazas que recibió Manzo antes del morir: el móvil político.

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