El desalojo de familias y la demolición de viviendas inició a las 06:00 horas del jueves 13 de abril
(La Jornada)
Tultitlán, Mex. Familias de la colonia Ejido Fimesa II fueron tomados por sorpresa por un contingente de policías municipales con armas de alto poder, que ingresaron a su comunidad para proteger el ingreso de maquinaria pesada, que comenzó a demoler viviendas y derrumbó en minutos al menos diez o 15 de ellas a las seis de la mañana de este jueves.
«Nosotros estábamos durmiendo sin tener conocimiento de nada, llegaron y comenzaron a derrumbar las casas”, expuso Brenda Galicia, quien llorando acusó abuso de autoridad y violación de derechos humanos por parte de la autoridad municipal, pues el derrumbe de inmuebles comenzó sin notificación y con sus ocupantes dentro.
Los colonos acusaron que nunca fueron notificados de la orden de un juez para desalojar o que ordenara la demolición de las casas, ubicadas en la comunidad localizada en la parte baja de la Sierra de Guadalupe.


