Tina Hernández

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A las 15:00 horas de este martes, las campanas de los templos de la Diócesis de Querétaro repicaron en memoria de las víctimas de la violencia en México, entre ellos los sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora, quienes hace un año fueron asesinados al interior de un templo en Chihuahua.

El repique de campanas, que tuvo una duración de un minuto, fue convocado por la Conferencia del Episcopado Mexicano y a este se unieron iglesias y capillas de los 32 estados del país.

“Como el repique de las campanas en todas las Iglesias en México. Pidamos a Dios que toque los corazones de aquellos que perpetúan la violencia, para que encuentren el camino de la compasión y el respeto”, señaló la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Los Obispos de México pidieron que las diferencias sean resueltas con diálogo y entendimiento, en lugar de recurrir a la fuerza y la violencia.

“Dios, te pedimos que guíes a nuestros líderes y autoridades en la búsqueda de soluciones efectivas para erradicar la violencia. Inspírales sabiduría y valentía para tomar decisiones justas que promuevan la paz y la seguridad de todos los mexicanos. A nosotros, como ciudadanos, nos corresponde también desempeñar un papel activo. Cultivemos valores de respeto, empatía y solidaridad en nuestras vidas cotidianas. María, Reina de la Paz, ruega por nosotros”.