Diego González
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Muy bien aseados, con zapatos, uniformes y mochilas nuevas, las niñas, niños y adolescentes de educación básica regresaron a clases este lunes, moviendo a todo Querétaro, principalmente a los padres de familia, docentes y, claro, los emprendedores que se instalaron cerca de los accesos de las escuelas, para vender desde gelatinas, tortas y hasta uniformes, acercando a los padres la oportunidad de comprar lo necesario de último momento.
Este lunes fue evidente el incremento vehicular y por ende los embotellamientos en horas pico y en puntos críticos de las principales avenidas de la ciudad, aunque en el centro histórico el tráfico fue menor, y es que, de acuerdo con la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ), más de 300 mil estudiantes de escuelas públicas regresaron a clases.
Desde antes de las 06:30 horas de este lunes comenzó el movimiento para las alumnas y alumnos de secundaria, en seguida los de nivel primaria que entran a las 08:00 horas y, posteriormente, preescolar que inician actividades a las 09:00 horas, lo que permite un ingreso a las escuelas de manera escalonada, pero aun así el tráfico fue inevitable sólo en algunos puntos como Av. Constituyentes a la altura de la Plaza de Toros Santa María y en la incorporación a Av. Tecnológico.
Ya en el centro de la capital queretana el tráfico fue más ligero, pues los niños y niñas, acompañados de sus papás, caminaban tranquilos hacia su escuela. Se veían contentos los alumnos, volver a ver a sus compañeras y compañeros de clase, con la duda de qué maestra o maestro le dará clase en el nuevo año escolar.
En el Jardín de Niños Rosita S. de Chanes, ubicado en la calle Ignacio Allende, las maestras recibían con mucha alegría a las niñas y niños, algunos entraban sin problema, quizá porque no sabían que se iban a quedar sin papá ni mamá durante sus clases; otros, de plano no querían ingresar y, con el dolor de los papás, se quedaban llorando, al igual que algunas mamás.
En las primarias Vicente Guerrero, Nicolás Bravo, Reforma CNOP y Héroe de Nacozari, que se encuentran en el Centro Histórico, se observó a los padres de familia que, tras dejar a sus hijos en el acceso de la respectiva escuela, permanecieron un buen rato viendo desde la reja cómo sus hijos ingresaban al colegio, se les observaba entre alegría y emocionados, porque sus hijos inician su educación académica, una etapa de desapego después de dos meses de vacaciones.
Para no generar tráfico, algunas escuelas habilitaron sus operativos viales, en donde por un acceso ingresaban los de 1º, 2º y 3er año, mientras que en otro acceso entraban los de 4º, 5º y 6º; de igual manera, las escuelas instalaron sus estaciones con gel antibacterial y cubreboca, como parte de las medidas sanitarias que se implementaron desde la pandemia.
El regreso a clases mueve a todos los sectores, incluyendo a los emprendedores que, sabiendo que siempre se necesita algo de último momento, llegaron a las puertas de las escuelas para vender gelatinas, tortas, jugos, moños, loncheras, cuadernos, colores y hasta uniformes, lo que algunos papás aprovecharon para comprar, ya que con las prisas no les dio tiempo de preparar todo.
Así fue el primer día de regreso a clases, algunas mamás haciendo los últimos arreglos al peinado de la niña, acomodando el cuello del uniforme del niño, dando la bendición, el beso y las últimas indicaciones y cuidados.


