El equipo de Ancelotti, sin claridad en sus acciones ofensivas, se estrella ante Dimitrievski (0-0).
El pulso del Bernabu es el pulso de Bellingham. Como si fuera una leyenda del Madrid. Cuando el ingls cay al csped y se ech la mano al hombro, la respiracin de la grada se detuvo. Dolan todos los hombros del estadio. Suspense. Cuando se levant, lo hizo tambin el socio de su asiento. Cuando Bellingham asiste, es como si alumbrara a quien est en el callejn. Fran Garca se sinti Bellingham en ese momento y quebr en el rea como lo hara despus el propio pasador. Ambos lanzaron alto, Bellingham y a quien Bellingham haba mejorado. Todo eso pas sin que pasara nada en el marcador, porque Bellingham no est en todas partes. Falt su gol y el Madrid se encontr, ante el Rayo, lo que ya saba, y es que haba sido muy dependiente del ingls. [Narracin y estadsticas (0-0)]
El Rayo observ a Bellingham sin acabar de tomar sus referencias, y es que el futbolista se mueve por el campo como si lo hiciera en el frente y calibrara al enemigo, del que no hay que estar nunca a la misma distancia. Francisco no hizo lo que Xavi porque no todos tienen un cruzado como Gavi, capaz de embestir con los ojos cerrados si se lo piden, y porque hasta con dos ‘Gavis’ este futbolista encontrara opciones de ponerse en valor. El tcnico rayista ha mejorado el arranque que el equipo de Vallecas tuvo con Iraola, por lo que no desnaturaliz a los suyos, aunque no respondieran a s mismos, romos en ataque, y se limitaran a un disciplinado y exitoso ejercicio defensivo. El Rayo tiene criterio y tiene transiciones, pero en el Bernabu nicamente tuvo resistencia. Temerario acto en Chamartn, se dira, o no tan temerario, hoy, si no marca Bellingham.
vALVERDE ELIGE MAL
Eligi el visitante la presin alta como el Madrid, otro sntoma de lo que es pensar en grande, pero con frutos dispares. A la primera, Unai Lpez perdi un baln que Valverde encontr en la vertical. Cuando el uruguayo arranca produce el efecto de una estampida. Esta vez sin obstculos, quizs demasiado fcil. El nico, Dimitrievski. Poda Valverde haber colocado con el interior, pero simplemente dispar duro en la misma direccin de su carrera, donde le aguardaba el portero. La peor solucin.
Al portero del Rayo le aguardaba trabajo y respondi con solvencia, en especial a un remate de Joselu, despus de una gran jugada de Vinicius. Francisco haba hecho jugar a un debutante en la Liga frente al brasileo, y Andrei Ratiu acept el reto, tarjeta incluida. Un mano a mano al sprint lo vio ganador, y eso no es cualquier cosa. Vinicius estuvo activo en las diagonales en busca de Joselu, titular, pero saca ms partido a su desborde en vertical, hasta el final, hasta la cal. Cuando Rodrygo entr en el terreno de juego, a falta de 20 minutos, Vinicius volvi a su ecosistema preferido, aunque ya con poco tiempo. Con el empate, Ancelotti esper 70 minutos para hacer el primer cambio.
rayo defensivo
La compresin era inevitable para el Rayo frente a un Madrid con flujo ofensivo, aunque una definicin mejorable. El trabajo defensivo impidi que los de Ancelotti encontraran menos balones filtrados de los deseados, aunque los suficientes para haber marcado. Con mucho menos ha ganado numerosos partidos. El Rayo, por el contrario, no poda plantearse cambiar nada si no era capaz de salir de su campo y combinar en el del contrario. Apenas haba puesto en valor a Isi Palazn, salvo por su labor defensiva, y menos a Ral de Toms, que pas el partido, hasta su sustitucin, sin despeinarse, y no por la brillantina. Llegados al desenlace sin daos, Francisco quiso jugar al pleno con Falcao y Beb.
Ancelotti tuvo que mover ms el banquillo, llamar a Kroos y devolver a Camavinga al lateral. Lesionado, Tchouamni, haba empezado como pivote, donde genera un dinamismo que no ofrece su compatriota. Est donde est, siempre aporta, sin sangre o con sangre, aunque no aporta lo que ofrece Bellingham. El Madrid, que se deja el liderato en favor de un excelente Girona, tiene que ofrecer ms cosas o contener la respiracin.



