Nadie ms que el Real Madrid podra pasar la previa de la quinta pira pblica de Pep Guardiola hablando de un tal Jos Luis Munuera Montero. Cuando el entrenador del City apareci en la previa chulesco, hablando incluso l del trencilla emprendedor, ya todo pareca un plan. El Madrid tena a la chica guapa en el bote y a su alrededor los abejorros, propios y extraos, le mareaban para que se fuera a dormir. La histrica primera parte fue la respuesta: fuck off.
Para saber ms

Mbapp ejecuta a Guardiola al alba y lleva al Madrid a octavos
Para saber ms

Sin Haaland, sin bro y humillado: el City de Guardiola se avejenta
Salieron ellos a morder arriba con la intencin de amedrentar. El primer fuck off: Asencio condujo y regal un baln a la espalda a Mbapp que demuestra por qu est hecho para triunfar en el Real Madrid: juega igual contra el Manchester City que contra el Osasuna. El segundo fuck off fue de Rodrygo, que en esos 45 minutos demostr un compromiso defensivo directo al mentn de todos los que dudamos de que los cuatro de arriba pudiesen jugar alguna vez juntos. Los siguientes fuck off los engatillaron Vinicius y Bellingham contra el joven uzbeko que Guardiola les puso delante. Se dira que lo vieron como una provocacin. El pobre retroceda en cada acometida y pareca que el puesto de lateral derecho lo hubiese conseguido a travs de una oferta en LinkedIn de Talentus Sports Recruitment. Despus lleg lo de Mbapp a Gvardiol, mmica incluida para explicar la genialidad en la celebracin.
La segunda parte fue el gran homenaje, aunque incompleto, que al Madrid nunca le ha apetecido darse contra el Barcelona, para incomprensin de toda su masa social. Se lo dio contra Guardiola, que viene a ser lo mismo, mientras el entrenador impotente se empequeeca en el banquillo y renunciaba siquiera a hacer cambios hasta que el partido ya era una burla. Todo pasaba mientras Ceballos lanzaba su particular fuck off a las viudas de Kroos, Tchouameni se lo deca de reojo a Ancelotti para que no le vuelva a poner de central, y a Valverde se le escapaba la risilla del que se acuerda de tantos laterales derechos de lite a los que no les saldr en toda su carrera una eliminatoria como la suya en estos dieciseisavos (!) de final.
En el prescindible eplogo a todos les dio tiempo a pensar que hasta hace nada Nico era un cedido del Valencia, Savinho jugaba en el Girona y que el revulsivo de Guardiola fue un chico llamado McAtee, con el dorsal 87. A veces nuestros monstruos no son tan grandes como nos parecen, pero el Real Madrid siempre es tan grande como dice su historia. Pero arriba las espadas: nunca nada se puede celebrar del todo. Ms preocupante que un cruce con el Atleti es saber que existe la opcin de que usted vaya hoy a trabajar, tan feliz, y su jefe haya decidido a sus espaldas contratar una charla motivacional de Munuera Montero. Cuidado.



