En Valladolid, un 14 de octubre, hace calor. Luego que si el cambio climtico. Consignado esto, semejante da primaveral sirvi de escenario para el trmite que Espaa deba cumplimentar ante Bulgaria, un equipo extremadamente limitado que no sabe lo que es siquiera sumar un punto en cuatro partidos y que ech al entrenador despus de las dos citas de septiembre. Espaa se deja la firma de la clasificacin para noviembre, cuando deber ir a Georgia y recibir a Turqua. Tiene tres puntos de ventaja sobre los turcos, nicos que podran discutirle la primera plaza. Parece hecho, las cosas como son, porque con una victoria vale salvo hecatombe con el goal-average muy larga de explicar. Mikel Merino fue quien marc y Pedri quien jug. Y qu manera de jugar. Qu jugador. Qu maravilla. [Narracin y estadsticas (4-0)]

Ha llegado un punto en el que Luis de la Fuente se siente lo suficientemente seguro de s mismo como para desafiar incluso a la lgica. Porque la lgica deca que, despus del jaleo con Lamine, despus de que en esta misma semana se hayan tenido que ir Dani Olmo y Ferran lesionados (o casi), lo sensato era dejar a Pedri en el banquillo. No pareca Bulgaria, que por la maana haca estiramientos en un parque pblico de Valladolid ante la atenta, y atnita, mirada de un puado de jubilados, no pareca Bulgaria, pues, un rival que requiriera de Pedri. Ni de Pedri ni de nadie concreto. As que la cordura, o la sabidura, o la prudencia, o lo que sea, invitaba a pensar que el centrocampista del Bara no jugara.

Pues jug. Y claro, si juega Pedri, la cosa cambia. Es probablemente el nico futbolista capaz de dominar un partido desde sus escasos 174 centmetros y, ms o menos, 65-67 kilos. Juega como si tuviera ojos en toda la circunferencia de su cabeza, juega con un dominio de su espacio y del espacio suyo respecto de los dems que abruma. Su primera parte en Valladolid dej boquiabierto al personal, emitiendo el estadio unos oohhhhh mezcla de asombro y admiracin realmente llamativos. Hubo acciones muy obvias (un pase a Samu, una vaselina al larguero, el inicio de la accin del primer gol, etc…) pero cada control, cada primer toque, cada baln filtrado era una poesa. En cuanto De la Fuente se vio con una ventaja segura, lo quit. Y la ovacin lo explicaba todo.

Mikel Merino celebra su primer gol.

Mikel Merino celebra su primer gol.AFP

Vindole jugar, probablemente incluso a los responsables del Bara, al mismsimo Flick, se le pasase el eventual cabreo. Porque, volviendo al principio, la sorpresa fue ver que en el once estaba Pedri. Pero tambin que estaba Zubimendi, y Merino, e incluso Oyarzabal. En el riesgo de ponerles, especialmente al jugador canario, quiz influy el recuerdo de lo ocurrido en Glasgow en marzo de 2023, cuando Luis de la Fuente cambi a todo el equipo y se llev un meneo del que sali vivo de milagro para tres meses despus ganar la Liga de Naciones. A m ya no me pillan en otra, debi de pensar el seleccionador, que algo s movi. Poco, pero algo. Dio carrete a Laporte (con el 10 a la espalda), Grimaldo, Alex Baena y Samu.

El delantero centro del Oporto fue el que ms miradas atrajo. Ese puesto, todo el mundo lo sabe, est un poco en el aire si un da falta Oyarzabal, que es el titular. No est aqu Morata, queda la duda de si volver, y nadie asoma ms que Samu. El muchacho se peg ayer durante toda la noche con los centrales blgaros, pero las tres claras que tuvo las fall, y eso penaliza. Primero un mano a mano a pase de, cmo no, Pedri, despus en una media vuelta que le sac el portero y por ltimo en un disparo donde el guardameta estaba descolocado. De la Fuente le quit al descanso, y eso es un mensaje claro. Tampoco es que su sustituto, Borja Iglesias, tuviera mejor noche. Fall dos claras nada ms entrar y en el resto de la segunda parte no hubo muchas noticias de l.

En lo que la mirada se iba posando aqu y all, en Pedri y en Samu, o en Borja, fue pasando el partido. Tard en llegar el gol, eso s. No fue hasta bien pasada la media hora cuando un baln de Pedri, qu raro, encontr primero la cabeza de Le Normand y luego la definitiva de Mikel Merino, un tipo que s tiene gol. No es delantero, pero podra serlo. Suyo fue el primero y suyo fue el segundo tras un baln de Baena, otro jugador que s aprovech la noche. Acostado sobre la izquierda, desbord, centr y jug con todo el sentido que tiene, que es mucho.

Un remate de cabeza de Borja Iglesias en el Jos

Un remate de cabeza de Borja Iglesias en el Jos Zorrilla.AFP

Rotos ya por el esfuerzo los blgaros, la seleccin aument el marcador hasta cerrarlo en un 4-0 de lo ms resultn. Pudieron ser ms, pero no anda esta seleccin sobrada de gol. Por el csped, en cambio, fue desfilando gente que levantar la mano cuando haya que hacer la lista definitiva de 26 jugadores que irn al Mundial. Yeremy Pino se va de esta ventana con una sonrisa, igual que Aleix Garca o incluso Pedro Porro. Sonrisa a medias, porque claro, estos das faltaba medio equipo titular, y esos s estarn cuando llegue la hora.

En fin, poco ms. Que en Valladolid, un 14 de octubre, hace calor. Luego que si el cambio climtico.