Howard Salas y Diego Hernández

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Querétaro está en crecimiento constante, es una tesis que siempre se le dice a la población, con esto se borra parte de la historia del territorio, a esto no son ajenos los ferrocarrileros, que cada vez queda más atrás su presencia en la entidad.

La entidad fue una de las beneficiadas con la llegada del ferrocarril y fue parte de la vida diaria de la población, con ello los ferrocarrileros sentaron sus raíces, cercanos a las vías, está Casa Editorial se dio a la tarea de ver cuáles son los remanentes de este sector poblacional.

Si bien en la zona de la vieja estación del tren, así como en el mercado del Tepe, se han visto impulsadas, en estos últimos años, por programas como barrios mágicos o el ahora tren México Querétaro que tendrá su estación en la zona del antiguo patio de maniobras del ferrocarril colindante a la zona del parque de Los Alcanfores, no se han podido quitar ciertas zonas en los alrededores de las vías, que forman ya parte de la cotidianidad de la zona. 

Son estos vagones de tren que se han ido dejando a lado de las vías que funcionan como casas para generaciones de ferrocarrileros que han estado ahí toda su vida. En su mayoría se encuentra en la calle C. Roberto Chellet, del lado de las vías y pasando al otro lado de la Av. Felipe Ángeles, igualmente en las vías se encuentra más vagones que se usan como casa. 

Ante esto, la población, si bien sabe que se encuentran varias personas dentro de los vagones, comentan que antes eran muchas más la cantidad de personas que habitan los mismos, y a medida que han pasado los años, estas casas de madera y vagones que se les fue conociendo como Ferrocarrileros, han ido desapareciendo, quedando ya solo unas cuanta casas y vagones habitados. “Antes había muchos que llegaron de los trenes que venían, pero ya nomás quedan esos, y nadie va para allá porque está peligroso”, comentó una vendedora de la calle Nicolás Bravo.

Así mismo, los vecinos de la colonia, así como las propias personas que viven en los vagones, nos comentan que como tal se encuentra en una situación de “zona gris”, ya que donde viven son territorios federales, sin embargo, las empresas de trenes como Kansas City Southern de México y Ferromex, les dieron concesiones para habitar en sus tiempos de trabajo. No obstante, ya la mayoría de la gente que se encuentra en los vagones, son de la tercera edad o menores, y no se encuentran ya laborando como ferrocarrileros. 

Aunado a esto, la gente que se encuentra ahí ha comentado que no se quieren mover, ya que han vivido ahí toda su vida, llegando el caso de que algunos incluso declaran que llevan siendo generaciones de ferrocarrileros que han habitado ahí.  

 

Futuro el Tren México-Querétaro 

El tren de pasajeros regresa al país, desde la administración federal pasada se inició con el Tren Maya, ahora con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se iniciaron los trabajos del Tren México-Querétaro que va a impactar está misma zona.

Se planea que se tenga una parada rápida en el antiguo patio de maniobras del ferrocarril a lado de Alcanfores, con esto se tendrá la llegada de más personas al lugar, cuestión que pudiera afectar la dinámica que se tiene en el territorio que actualmente es habitacional.

El ferrocarril de nueva cuenta cambia la historia de Querétaro, dónde quedan algunos “vestigios” de lo que fue y se viene un segundo cambio.

Seguridad es un reto en la zona

De igual manera nos dimos a la tarea de hablar con comerciantes y sociedad civil sobre los retos de la zona, hablamos con Eduardo García y Citlalli Martínez que integran La Otra Bandita dónde gestionan eventos culturales y buscan apoyar a su barrio.

Coincidieron que uno de los retos es la seguridad, ya que es común que agrupaciones de personas que no cuentan con una vivienda estén en la zona delinquiendo.

Manifestaron que es común ayudar a personas que fueron asaltadas o sufrieron un percance con estos grupos, señalaron que se debe de atender la situación, pero tampoco desde la fuerza, no creen conveniente el uso de la policía de manera que criminalice la zona, pero sí se deben de establecer estrategias para pacificar la zona

Asimismo, en lo que la zona de la vieja estación del Tren, así como las vías que están entre el Tepetate y la estación, sé ha visto una afluencia de personas a las que coloquialmente se les conoce como el “club de la muerte”. En su mayoría son personas en situación de pobreza que se encuentran en estado de ebriedad, y que forman parte de la rutina diaria de la gente, así como los vecinos de la zona. 

En su mayoría las personas declaran que vienen y se van de forma paulatina, y que no suelen llegar a mayores altercados. No obstante, algunos negociantes se han quejado de que sí representan una afectación en sus negocios, ya que las personas por miedo a que sean asaltadas por ellos prefieren no pasar. “No tienen un horario, pero sí, sí afecta, porque yo tengo que cerrar ya ahorita a las 6 o 6:30, porque yo antes cerraba a las 8 o 7:30, porque ya hay personas que no quieren venir, porque tienen miedo” Declaró Mari Molina, dueña de la papelería que se encuentra antes de llegar a las vías del tren.