Sentado junto a Gonzalo Sichar, director de la editorial ltima Lnea, Luis Rubiales contestaba a las preguntas durante la presentacin de su libro cuando observ como un huevo impactaba en el escenario. De inmediato, se levant de su taburete y se gir para evitar otro lanzamiento. No pudo evitarlo. El huevo estall en su espalda. Hubo un tercer lanzamiento, mientras quien estaba a su lado intentaba protegerle, y entonces el ex presidente de la Federacin Espaola de Ftbol se lanz a por el agresor, un hombre con capucha y cascos. Fue su primer impulso, pero los responsables de seguridad del saln de actos, en el centro de Madrid, ya haban conseguido reducir al agresor. Lo que entonces no poda sospechar es que el agresor era de su propia familia, su to Luis Rubn Rubiales, hermano de su padre y de Juan, el to que le denunci ante la Fiscala.
Luis Rubn Rubiales, hermano menor del padre, le acusa de haber dividido a la familia. Los enfrentamientos familiares haban estallado ya a a propsito de las disputas con Juan, su estrecho colaborador al llegar a la Federacin y despus una de las personas ms crticas con su gestin, despedido del organismo. En ‘Matar a Rubiales’ le dedica un captulo titulado Historia de una traicin.
La coartada de Pedro Snchez
“Pongamos a Rubiales delante de la opinin pblica, que mientras se habla del ‘besito’ no se discute sobre la amnista. Los de Sumar aadieron: y adems le quitamos la bandera de la Igualdad a Montero“, explica Rubiales en el libro. El ataque al Gobierno y a la clase poltica, a la que considera responsable de haberle utilizado y vendido, es uno de los ejes de su largo testimonio, plasmado en ms de 500 pginas.
“Tanto el tacticismo de Pedro Snchez, necesitado de los votos independentistas para su investidura, como el oportunismo de la felona Yolanda Daz, hacen que les venga de perlas el caso del ‘besito'”, prosigue Rubiales, que recuerda la divisin en el propio PSOE e, incluso, se refiere a las palabras del presidente del Gobierno a las campeonas del mundo en la Moncloa, en el que volvi a decir que no concedera la amnista.
En libro, Rubiales se refiere siempre al ‘besito’, con la intencin de descargar la accin por la que fue condenado por agresin sexual, despus de besar en el palco de forma no consentida, segn la sentencia recurrida ante el Tribunal Supremo, a Jenni Hermoso en la entrega de premios del Mundial 2023, en Sidney. Mantiene lo que ha defendido, y es que el beso fue consentido. Segn su relato, la jugadora fue presionada por sus compaeras, con las que el propio Rubiales haba mantenido un pulso, al negarse a entregarles la cabeza de Jorge Vilda.
Y Jenni tuvo dos opciones: mantener lo que ella crea (…) o plegarse a lo ‘revelado’ por su compaera, que no era cualquier compaera, sino la que tuvo que tragarse un sapo enorme al pedirme la destitucin de Vilda, explica, para aadir: Hermoso opt por asumir lo indicado por sus colegas y el tsunami meditico, mostrando de ese modo una “cierta volubilidad de carcter. Rubiales seala a Irene Paredes y Alexia Putellas como las compaeras que presionaron a Jenni, molestas con l, siempre segn lo relatado, por el pulso que los sostuvo cuando el envo de los correos electrnicos para comunicar el plante de las 15.
Louzn, un “pelotas”
Javier Tebas, presidente de LaLiga, es otro de los personajes a los que observa detrs de las conspiraciones contra su persona, al que pone en conexin con Miguel Cardenal, ex secretario de Estado para el deporte. “Lo que incomodaba a Tebas era tener constancia de que yo no iba a ser un pele en sus manos ni en las de ningn otro dirigente (…) Tebas batallara permanentemente para eliminarme del escenario futbolstico espaol”, explica el ex presidente federativo.
Es crtico, asimismo, con el que ostenta hoy su puesto, Rafael Louzn, del que dice que “su federacin (gallega) ocup el dudoso honor del primer puesto en el rnking de deudas. Lo califica de “pelotas” y lo reta a publicar sus mensajes, porque “as se ver el tipo de persona que es”.
Inmerso todava en el caso Supercopa, en el que est investigado, al igual que Gerard Piqu, Rubiales dice que todo lo que ha ganado ha sido fruto de su trabajo, “al 100%”.

