Cuando Yarek Gasiorowski (Poli de Jcar, 2005) tiene un partido siempre se sienta a hablar con Dios, como seguramente har esta noche antes del duelo frente al Atltico de Madrid. Se acuerda de las personas que no estn y reza un poco por todo lo que le ha dado: desde su existencia a su sueo de ser futbolista. “Yo a Dios le debo todo, sin l no podra ni levantarme”, cuenta a EL MUNDO en una entrevista conjunta con Mundo Deportivo y As.
Nacido en el seno de una familia muy religiosa, Yarek ha vivido la fe desde muy pequeo. Su madre fue catequista de la parroquia y la que le descubri como defensa porque el chico comenz queriendo ser guardameta. “Cuando dio el paso de apuntarme a ftbol, me dijo que de portero no me iba a poner, que sufra mucho, no le gusta verme. Al final me puse de delantero y aqu acabamos… de defensa”, cuenta entre risas.
Pero a quien verdaderamente le debe su carrera es al prroco de su pueblo, a Don Enrique, quien muchas veces iba a su casa a comer o a cenar despus de misa. l, tras verle jugar al ftbol, fue quien le recomend a ngel Murciano, del departamento de captacin del Valencia, que le ficharan para las categoras inferiores. “Es una cosa que t no te crees, vas ah, haces las pruebas, no sabes ni vas a entrar, pero como eres un nio no tienes esa presin”, explica el futbolista sobre la llegada al “club de su vida”, que le recibi con siete aos.
Sobre el Valencia slo tiene agradecimiento porque es el club que le “abri las puertas de Primera Divisin” y de la seleccin sub’21, pero lo cierto es que las dos temporadas que tuvo completas apenas lleg a 1.500 minutos por curso, que es justo lo que lleva jugados ahora en el PSV cuando slo van unos meses de competicin. “Nunca agach los brazos y dije: si tengo que estar tres meses sin jugar, estar. Pero estuve entrenando por las tardes con un trabajador personal para, si me llega la oportunidad, estar en la mejor forma posible. No lleg entonces, pero me ha llegado ahora”, apunta el jugador.
El pasado verano, Yarek hizo las maletas rumbo a Holanda sin saber por supuesto holands pero tampoco ingls. Se puso con una profesora particular y ya consigue entenderlo “prcticamente todo” aunque le cuesta ms hablarlo. Pero su llegada al PSV Eindhoven es una apuesta que el futbolista necesitaba no slo para su carrera, tambin para su cabeza. “Aqu en el PSV me han revivido esas ganas de jugar despus de estar tres meses sin hacerlo, antes estaba un poco apagado”, confiesa.
Yarek, en un duelo con el PSV.Getty
Ahora es capitn general en Holanda, titularsimo en el equipo de Peter Bosz con el que van lderes de la Eredivisie y buscan en Champions seguir sorprendiendo como hicieron en la ltima jornada al Liverpool, al que golearon en Anfield, pero ahora les visita el Atltico. “Ya me ha tocado jugar contra ellos y va a ser un partido duro, pero ya hemos tenido partidos as y los hemos conseguido sacar”, apostilla el jugador.
Su cometido ser intentar secar a los Julin, Sorloth, Griezmann… “Son jugadores diferentes, pero yo no voy a tener que defender a los tres”, cuenta entre risas mientras detalla que su funcin estar en impedir “el juego de espaldas y los balones al rea” del noruego o “la movilidad” de Julin.
Pero ellos no tienen la intencin de esperar ni dar la iniciativa a los de Simeone. Cuenta Yarek que le sorprendi que en Holanda todos los equipos salen a proponer, al contrario que en Espaa en donde hay ms variedad desde clubes que buscan transiciones rpidas. “Somos un equipo que siempre tiende a proponer y lo encuentro muy bien” apunta el central que revela que “todo el mundo juega muy bien con el baln”.
Del calor al fro
Ser el juego, los minutos o el momento que le ha llegado, pero Yarek ha encontrado la felicidad en Eindhoven. “Es una de las mejores cosas que me ha pasado en mi vida. Estoy muy a gusto aqu, muy contento y disfrutando muchsimo”, cuenta el joven de 20 aos pese a que cambi los 19 grados de temperatura media de Valencia por los 10 de Eindhoven. El club holands le trajo por 10 millones de euros y su valor de mercado segn Transfermarkt se eleva ya a los 16.
Yarek lo ha logrado. Est viviendo el sueo que tuvo de nio por las calles de Poli de Jcar, con la ayuda de Dios y menos mal porque nunca tuvo plan B. “Es una cosa que por mucho que pienses nunca vas a saber, pero s que siempre tuve ese pensamiento no ya de ser futbolista, sino de tener que serlo porque si no, la verdad, es que nunca sabra lo que voy a hacer”, confiesa el jugador.


