“Carlos, vete ya”. Lo cant a coro un Mestalla asqueado que no puede ms. La fidelidad tiene un lmite y, como de una pasin no se puede dimitir, solo hay una opcin: protestar, aunque sea como desahogo porque la Avenida de Suecia queda demasiado lejos de Singapur. El Elche, ms gris que nunca, prendi la mecha del estadio con un gol de Diang en el minuto 75 que Pelelu, con un gol de penalti, no pudo apagar. No hay quien aguante tanta mediocridad. [Narracin y estadsticas (1-1)]
Corbern lleg hace un ao con una varita para salvar al equipo del descenso, pero la magia apenas dur seis meses. Hundido en la clasificacin, solo en el palco lo ven capaz de obrar otro milagro. Eso o es que temen ms llamar a los Lim para pedirles el cese de otro entrenador.
El Valencia atraves un calvario ante el Elche. Y no porque le atosigara, sino porque es vctima de sus propios errores, algunos tan inverosmiles que parecen fruto de un mal de ojo. Todo el estadio, asqueado, cansado de empujar, acudi dispuesto a cobrarse facturas. Abronc a sus jugadores antes de arrancar el partido, la grada de animacin le dio la espalda en el primer minuto y no hubo piedad con algn futbolista. Sadiq, el flamante fichaje que esper en el banquillo su momento, debi pensar que ha vuelto, y esta vez para quedarse, en otro Valencia desquiciado.
Una lesin y un susto
El Elche quiso desplegar su alabado ftbol, pero lleg agarrado al empate a cero al descanso de milagro. Aunque en la estadstica la posesin fue suya, Dimitrievski, que se estrenaba en la portera vivi tranquilo. El Valencia encontr la forma de sacar partido a la propuesta casi suicida de Sarabia: cada robo era una ocasin para plantarse ante Dituro. Lo hizo Rioja, en sus duelos con Vctor Chust y abrindose hueco en una defensa con una pradera a la espalda, pero el sevillano, sobreexcitado despus de la suplencia en Vigo, no hizo ms que equivocarse.
No haba transcurrido un cuarto de hora cuando lleg la primera seal de que al Valencia no le libra nadie esta temporada de empujar una piedra por la ladera sin que, de vez en cuando, corra riesgo de aplastamiento. Eso fue la lesin muscular de Thierry, que hizo a la grada castigar a Foulquier cuando pis el csped. La marcha del portugus no cambi un panorama en el que el Elche segua sin arrancar, pero el Valencia, con mal colmillo, no consegua asestar el bocado y, adems, tuvo otro susto. Dimitrievski se fue al suelo con la mano en la rodilla derecha. Una lesin del macedonio, con Agirrezabala en el palco, era otro mal presagio. Por suerte, se recompuso para mantenerse en un duelo soso. Ni el Elche llenaba la vista.
El peligro llegaba a baln parado, desde las esquinas, con balones que Rioja o Pepelu teledirigan al punto de penalti sin encontrar rematador, con contras ganadas en la carrera y perdidas con remates de infantil. Todo en campo ilicitano, con Sarabia intentando que su equipo despertara del sopor, pero todo lo que hizo fue un buen centro de cabeza de lvaro en el rea pequea que salv sin despeinarse Copete.
Corbern, el sbado, en la zona tcnica de Mestalla.
El Valencia necesitaba volver del descanso a por ms. Un empate no sirve para salir del descenso ni para calmar los nimos de una parroquia en colerizada ante tanta mediocridad. Por eso aplaudi a Sadiq en cuanto sali a calentar, como quien ve una luz esperanza ante tanta negrura. Lo que lleg fue el gol de del Elche para incendiar Mestalla. Un error de Trrega en la salida de baln lo aprovech Pedrosa para asistir a Diang. Pauelos blancos en la grada y, sobre todo, un cntico contra un entrenador que no consigue que este Valencia no parezca an ms insignificante lo que es.
De un ridculo an ms letal le salv Diang con una mano en el rea que Pepelu, con coraje y personalidad, convirti en el empate. Esos ltimos 15 minutos fueron elctricos. Ramazani cruz un disparo ante Dituro, Foulquier se instal cerca del rea y cada pelota a Sadiq era jaleado. Pero los arreones no son suficientes cuando el lastre arrastra cada vez ms al abismo.



