El 1 de junio de 2013, durante el ltimo entrenamiento de Jos Mourinho y su cuerpo tcnico al mando del Real Madrid, lvaro Arbeloa quiso recordar el momento con una foto con el entrenador portugus y sus asistentes. Se los llev al banquillo del campo 3 de la ciudad deportiva y demostr con una imagen la fuerte influencia que haban tenido sobre l en esas ltimas tres temporadas. Nos vemos pronto, amigos, escribi en sus redes sociales. La amistad no se negocia, son mis amigos porque se lo han ganado, explic. Casi 13 aos despus de aquella imagen, Arbeloa y Mourinho se reencontrarn por primera vez en el csped en un Benfica – Real Madrid que puede condenar a los portugueses y enviar a los blancos a los octavos de final de la Champions. Un reencuentro en persona tras aos de contacto en la distancia, de charlas por telfono a pesar de los cambios de nmero del portugus, y de influencia, mucha influencia. Le cambi la vida, es su gran referente, admiten a este peridico los que mejor conocen a Arbeloa.

No habr nadie como Jos. Es un espejo. Ha tenido mucha influencia en m. Sent las bases de lo que sucedi despus en el Madrid con Ancelotti y Zidane. Y s que el club se lo ha valorado estos aos. Fue, es y ser uno di noi, dijo el salmantino en la sala de prensa del Estadio Da Luz, donde el Madrid consigui la ansiada dcima Copa de Europa en 2014. Unas horas antes, cruzando el puente 25 de abril hacia la otra orilla del ro Tajo, Mourinho se emocionaba al recordar a mi nio Arbeloa. Es mi Arbeloa, antes y despus del partido. Es mi nio, uno de los mejores hombres que tuve en el Madrid, uno de mis favoritos, dijo el de Setbal en la sala de prensa de la ciudad deportiva de Seixal, a apenas media hora en coche del pueblo natal del entrenador portugus.

Ah entren el Benfica 24 horas antes del encuentro ante los blancos y ah se emocion el portugus al recordar a Arbeloa y Xabi Alonso, cuestionado en cinco ocasiones por los medios espaoles. Son mis chicos. Me emocion cuando jugu contra Xabi, cuando estaba en Leverkusen, y me emociona pensar en jugar contra lvaro, dijo, serio y preocupado por la situacin de su equipo, al borde de la eliminacin continental. En cmo termin lo de Xabi no entro, no me interesa. En el ftbol es muy difcil que algo me sorprenda, declar, sin entrar tampoco en el caso Negreira: No me interesa.

“Una manera de hacer las cosas”

Esa relacin entre Mourinho, Arbeloa y Alonso creci durante las tres temporadas del tcnico en el Bernabu, dursimas a nivel deportivo y emocional, con una grieta importante en aquel vestuario pero con los mimbres de un Madrid que terminara ganando cuatro de las siguientes cinco Champions que disput entre 2014 y 2018. Ser mourinhista es una manera de ser y de hacer las cosas, de ir siempre de frente, defender tus ideas a muerte, ser honesto e ntegro, y no tener miedo a ser como eres, reflexion Arbeloa un par de aos ms tarde sobre una palabra que termin dividiendo al madridismo, a su aficin y a algunos de sus jugadores, y que enfrent ms que nunca a varios futbolistas y al entrenador con parte de la prensa.

Mientras la polmica creca en los clsicos y en la seleccin espaola, Arbeloa se convirti en uno de los grandes defensores de Mourinho, tanto en pblico como en privado. Hay un sector de la prensa que est cogiendo un camino equivocado. El club debe apoyar a Mourinho a muerte y ojal que as sea, dijo en 2011, entre el Mundial y la Eurocopa y en mitad de la guerra de clsicos contra el cuadro de Guardiola, con la final de la Copa en Mestalla como uno de los puntos de inflexin.

“Puedo llamarle a las tres de la maana”

La seleccin terminara ganando el torneo, el siguiente ao sera el ltimo de Mourinho y Arbeloa ganara la Copa de Europa con el Madrid, pero aquellos meses crearon una relacin que dura hasta hoy. Es la persona ms valiente que he conocido en el mundo del ftbol, admiti aos despus el futbolista. Las carreras de ambos les separaron, pero la tecnologa les mantuvo cerca, cuentan en sus entornos, a pesar de la distancia.

Mourinho se fue unos aos a Inglaterra y despus a Italia, Turqua y ahora Portugal, cambiando mucho de nmero de mvil, pero manteniendo el contacto con sus chicos, Arbeloa entre ellos: He intentado molestarle poco porque s quin es, que ha cambiado de telfono varias veces, pero hemos mantenido el contacto. S que puedo llamarle a las tres de la maana.