Ana Saavedra Villanueva

Disfrutemos en esta ocasión de un cuento de Brandon

UN FÉNIX EN LA CIUDAD DE QUERÉTARO

Brandon Ortiz Cervantes

13 años

El sol caía detrás de los cerros de Querétaro, tiñendo el cielo de ese color naranja quemado que parece fundirse con la cantera rosa. En la cima del Acueducto, justo donde los arcos parecen vigilar el pulso de la ciudad, un destello no provenía de las luces de los autos, sino de unas alas que no pertenecían a este siglo.

Ahí estaba un fénix. Sus plumas, una mezcla de brasas de carbón y oro líquido, crujían con el viento seco.

Desplegó sus alas y voló por la ciudad como su rutina. Sus alas, que brillaban como el sol, resplandecían. Voló por las calles del centro, vigilando la ciudad, hasta que de pronto se topó con un adolescente escritor. El fénix, con curiosidad, se paró frente a su casa. El joven se dio cuenta, ya que la luz que radiaba era inevitable de ver. El joven se sorprendió al ver a una criatura mística.

El fénix entró a su habitación y posó delante de él. El cuarto quedó completamente iluminado con la presencia del ave. El joven, al tener este encuentro, decide escribir una historia del fénix en la ciudad de Querétaro.

FIN

La trama de este cuento destaca por su capacidad para anclar lo fantástico en un espacio reconocible y cercano. Al situar la aparición del fénix en lugares emblemáticos de Querétaro —como el Acueducto y las calles del centro—, el texto logra que lo mítico dialogue con la vida cotidiana. Un recurso clave en la formaciónn de jóvenes escritores pues demuestra cómo la imaginación no está reñida con la realidad, sino que puede surgir de ella. La ciudad no es solo un escenario, sino que ahora se transforma en un testigo activo del suceso extraordinario.

Otro de sus puntos fuertes es la construcción visual del fénix. La descripción de sus plumas, comparadas con brasas de carbón y oro líquido, ofrece imágenes claras y sugerentes que permiten al lector visualizar a la criatura sin saturar el texto. Este equilibrio entre descripción y acción es especialmente valioso en el trabajo con adolescentes, pues evidencia cómo una imagen bien elegida puede sostener la fuerza de una escena y despertar el interés narrativo sin recurrir a explicaciones extensas.

Finalmente, el encuentro entre el fénix y el adolescente escritor funciona como un guiño metanarrativo que refuerza el sentido creativo del relato. La historia subraya la escritura como respuesta al asombro, planteando la literatura como una forma de preservar lo extraordinario. Este cierre conecta directamente con los objetivos de un taller literario juvenil: invitar a los jóvenes a reconocerse como observadores del mundo y a transformar sus experiencias, reales o imaginarias, en historias que merecen ser contadas.

Después del asombro, viene la palabra.

Así como un fénix puede aparecer entre los arcos del Acueducto, la escritura surge cuando los adolescentes se permiten mirar con atención su entorno y transformarlo en historia. 

Sin WiFi es un taller que apuesta por ese gesto: desconectarse de las pantallas para reconectarse con la imaginación, la observación y la voz propia.

El taller lo imparto los días sábados de 10:00 a 12:00 horas en el CEART y está dirigido a adolescentes interesados en la escritura, sin necesidad de experiencia previa. 

Aquí, escribir se entiende como una forma de exploración personal y creativa: se fortalece la capacidad de narrar, se desarrollan imágenes literarias y se fomenta la confianza para compartir lo que se piensa y se siente a través de las palabras.

Fomentar la escritura en la adolescencia no solo impulsa la creatividad sin o que también fortalece la expresión emocional, el pensamiento crítico y la identidad. Sin WiFi apaga el mundo prende tu historia, propone un espacio seguro y estimulante donde las historias nacen del asombro cotidiano y se convierten en relatos que merecen ser contados. Porque a veces, basta apagar la conexión para que la imaginación aprenda a volar

Recuerden que pueden anotar a sus adolescentes al taller, escriban a: Whatsapp 442 822 2182 ó [email protected] Síganme en Facebook como Ana Saavedra Villanueva escritora_queretana