Howard Salas
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Las celebraciones por la Semana Santa ya han iniciado. Y la puesta de los altares por la Santa Virgen de los Dólares así como la tradicional entrega de aguas de sabor pintan el centro de una tradición que se niega a desaparecer.
Los altares puestos en la Plaza de Armas o el Santuario de la Congregación de Nuestra Señora de Guadalupe ya dejan ver lo que representa esta fechas para los queretanos. Asimismo resaltó el caso de la pequeña calle de Leona Vicario donde, Ricardo Cacillo Gómez, relató cómo vive él y su familia esta tradición.
Ricardo detalla que él junto a sus familiares y vecinos llevan poniendo este altar así como la repartición de agua desde hace 6 años, destacando que ya lo hacían antes, solo que en privado. Del mismo modo explicó el significado que tiene el altar así como cada uno de sus componentes.
“Este altar de la Virgen de Dolores tiene aquí en esta calle aproximadamente unos seis años. Desde que nosotros llegamos aquí a esta calle, lo empezamos a hacer junto con las vecinas, porque antes lo hacíamos particular en nuestra casa (…) es previo a lo que es el Domingo de Ramos y ocho días antes a la Semana Santa, se coloca el altar de la Virgen de los Dolores. Como puedes ver son siete dolores, son siete marcos de los dolores que la Virgen sintió” señaló Ricardo Cacillo Gómez.
Detalló que la entrega de las aguas de sabor típicas es una representación del dolor por el que pasó la Virgen, y mostró su preocupación ante la pérdida de esta tradición, invitando a la población a que se una, a esta costumbre, para que no desaparezca.
“Es una de las tradiciones más, bueno, son bonitas y que ya se están perdiendo. Normalmente, es hacer el agua de limón que representa, lo amargo de limón representa las lágrimas de la Virgen (…) es parte de nuestro estado que a comparación a otros, si es muy pequeño todavía todo esto, realmente se están perdiendo, las nuevas generaciones ya no lo están haciendo. Y aquí lo hacemos precisamente porque nuestros mayores los han venido haciendo desde años anteriores. O también si lo llegan a hacer, pero dentro de las casas, no es tan visible como aquí” externó.


