Por Jahaira Lara
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Durante la celebración eucarística del Domingo del Buen Pastor desde la Catedral de Querétaro, el vicario general de la Diócesis de Querétaro, Sacramento Arias Montoya, hizo un llamado a la coherencia ética tanto en el servicio público como en el ámbito familiar.
Durante la homilia, en representación del obispo diocesano, el clérigo subrayó que la responsabilidad de guiar y proteger a la comunidad no compete exclusivamente a la jerarquía eclesiástica, sino que involucra de manera directa a los gobernantes, maestros y padres de familia.
Arias Montoya señaló que la figura del “pastor” debe trasladarse a la práctica civil mediante la búsqueda del bien común.
Al respecto, destacó que las autoridades que resultaron electas tienen la misión irrenunciable de velar por la seguridad y el progreso de todos los sectores, sin distinciones; del mismo modo, exhortó a los educadores y jefes de familia a no limitar su labor al sustento material, sino a priorizar la formación espiritual y los valores humanos de quienes están bajo su cuidado.
Al administrar el sacramento de la Confirmación, pidió a los jóvenes una postura de firmeza frente a las presiones sociales contemporáneas, tras lamentar que existan ambientes donde la práctica de la fe o la rectitud moral sean motivo de burla, por lo cual demandó a los nuevos confirmados una identidad cristiana que se manifieste en la honestidad y el rechazo a la corrupción.
”Son coherentes por su fe porque son personas honestas, porque son justos, porque son responsables, porque hacen bien las cosas. Hay ambientes difíciles, o porque no andan metidos en la mentira o la corrupción”, expresó el Vicario durante su intervención.
El Vicario General alertó sobre la pérdida de criterios en el consumo de información. Criticó que algunos sectores de la población sigan doctrinas o mensajes sin fundamento sólido y descuiden las orientaciones oficiales de la Iglesia.
Por ello, recomendó el estudio de las cartas pastorales y documentos del Papa para mantener un criterio crítico y fundamentado ante la realidad actual.
Finalmente, invitó a la feligresía a aceptar la corrección y el consejo como herramientas de crecimiento; esto tras reiterar el exhortó a que cada ciudadano, desde su trinchera de responsabilidad, se convierta en un instrumento de bienestar que refleje cuidado y protección hacia el prójimo.


