Por Jahaira Lara
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Con el inicio de la temporada de lluvias, la Diócesis de Querétaro intensifica las labores de mantenimiento preventivo en los recintos religiosos de la entidad para evitar daños en las estructuras, principalmente en aquellos ubicados en el primer cuadro de la ciudad.
El vocero de la institución, Mons. Martín Lara Becerril, precisó que durante los meses de mayo y junio las acciones se concentran en la limpieza de azoteas y el correcto funcionamiento de los sistemas de desagüe, con especial atención en los edificios antiguos.
En este sentido, compartió que las zonas con mayor vulnerabilidad por inundaciones, son las colonias Carrillo Puerto, Obrera y Santa María Magdalena. Aunque también se tienen riesgos en el primer cuadro, principalmente en las calles Ezequiel Montes, Arteaga y Zaragoza, donde la acumulación de agua suele afectar la operatividad de los templos.
“Mantenemos una comunicación constante con Protección Civil estatal y municipal para seguir las indicaciones ante eventos meteorológicos y proteger la integridad de los recintos y los asistentes”, declaró.
En cuanto a la infraestructura, el vocero detalló que dos inmuebles requieren atención prioritaria por daños estructurales: la Iglesia de la Merced que presenta filtraciones que demandan una adecuación en la cúpula y el Templo de Teresitas que enfrenta una situación de mayor gravedad debido al movimiento del edificio.
Lara Becerril precisó que en el caso específico de este recinto ubicado avenida Reforma, se necesita una recimentación profunda para fortalecer sus bases, ya que las reparaciones en la cubierta -dijo- resultan insuficientes ante el problema de fondo.
De manera general, compartió que en la zona conurbada se tienen aproximadamente 30 edificios religiosos en áreas de riesgo, muchos de ellos construidos con materiales ligeros cuya vida útil se estima entre 20 y 30 años.
En contraste, agregó, el Centro Histórico resguarda 18 templos catalogados como monumentos históricos que exigen cuidados especializados.
Por lo que la coordinación que se mantiene con la Coordinación Estatal de Protección Civil de Querétaro, buscan mitigar los efectos de las precipitaciones y garantizar la seguridad de la ciudadanía que acude a estos espacios de culto.


