Leipzig siempre ha sido ciudad de hroes. Primero, soldados que frenaron a Napolen en sus ansias expansionistas. Despus, msicos como Johann Sebastian Bach y poetas como Goethe. Ahora sern todo un barrio, Vallecas, quien aspira a la heroicidad de ver a su Rayo convertido en leyenda europea. Los ms de 12.000 socios que alientan cada semana en su vetusto estadio casi caben en las 11.500 localidades rayistas en el Red Bull Arena. En avin a cualquier punto de Alemania, en autobs o hasta en autocaravana han peregrinado para vestir el centro de la capital alemana con la franja roja. Han hecho falta colectas, renunciar a vacaciones y superar estafas. Pero no tiene el Rayo demasiadas citas con la Historia, y menos an la europea. Por Felines, y aquel primer ascenso, por Cota, Wilfred, Pedro Riesco o Mchel, ligados por siempre a la historia del club que quieren impulsar quienes hoy saltarn al csped para cogerles el relevo en el corazn franjirrojo.
El camino que empez el 21 de agosto acaba cara a cara con el Crystal Palace, un acomodado club ingls que ya tuvo su gloria ganando la FA Cup al Manchester City. Su entrenador, Oliver Glasner, quiere despedirse a lo grande, como logr con el Eintracht de Frankfurt alzando la Europa League. No lo tendr fcil.
El Rayo llega convencido, sin bajas, agarrado a las manos de Batalla, la efectividad de Alemao en esta competicin y el liderazgo de lvaro Garca e Isi Palazn, a quien la dolorosa sancin en Liga ha alimentado para lanzarse a por el ttulo. A ellos se suma Sergio Camello, que sabe lo que es ser hroe olmpico. Al resto, la gloria les ha quedado lejos, pero la van a perseguir.
igo Prez les dio ayer la clave para hacerlo: Tenemos que jugar como nios de diez aos, sin miedo. Es un partido de ftbol. Lo interioriz su capitn, scar Trejo, que vivir el ltimo partido en el Rayo y ser una final con 38 aos. Somos un grupo de amigos que tienen la suerte de jugar una final en un estadio soado, resumi el argentino, a quien sus compaeros ya han elegido para levantar el trofeo, tenga minutos en la final o no.
El tcnico navarro solo pide que su Rayo sea reconocible, que represente al barrio de Vallecas, a sus gradas, con juego e identidad. A pocas horas del partido, reconoce que solo a horas del partido ha podido descargarse la tensin. He tenido sensacin de agobio por darles la mayor informacin de una manera limpia. Hasta el ltimo entrenamiento estaba consumido, pero ahora les toca a ellos. Es el momento de los jugadores. El camino al trofeo es que ellos se sientan cmodos y repliquen lo que estamos haciendo, insisti un entrenador que llega con su plantilla casi lista, con la nica duda de Ilias.
Las dudas del Crystal Palace
Enfrente, Oliver Glasner s tiene que lidiar con serias dudas de hombres importantes en su esquema. La secuela del final de la Premier le ha dejado a Chris Richards la rotura de dos ligamentos del tobillo que, sin embargo, no lo han descartado para la final. Entre algodones ha estado Adam Wharton, que sufri un golpe en el ltimo partido ante el Arsenal. Veremos si pueden estar de inicio. Han aguantado todo el entrenamiento, pero quedan unas horas y veremos cmo se sienten y lo que dicen los mdicos, advirti Glasner.
Quin s estar es Ismaila Sarr, principal peligro del equipo de las guilas del sur de Londres. El senegals es el mximo goleador de toda la competicin, con nueve tantos, y una amenaza que tendr que afrontar alguien que le conoce bien: Path Ciss. Ambos comparten seleccin, aunque no carcter. Sarr es un hombre de hielo, que ni celebra los goles… al menos hasta ahora. Nadie en el Rayo pierde de vista cmo, adems, le encuentran Wharton y Kamada, los dos centrocampistas que aceleran los ataques de los ingleses. Kamada es jugador de partidos importantes, cuanto ms importante es el partido, ms rinde. Llevamos juntos cuatro aos juntos, tambin en Frankfurt. All marc en la final, recordaba el entrenador austriaco.
Ellos encuentran a Sarr o a Jeremy Pino, pero tambin al francs Mateta. Y si pierden inspiracin, aparecen por los carriles desde atrs el colombiano Daniel Muoz y Mitchel. Para igo Prez son un equipo que se mueve como una orquesta en el que cada cual tiene muy claro su papel. Ms all de las diferencias, los dos equipos conjugamos el verbo colectivizar el esfuerzo, destac el espaol. El deber del Rayo Vallecano ser desarmar al Crystal Palace con su presin alta y su robo de baln cerca del rea. Si igo Prez ha podido preguntar a Iraola por los puestos fuertes de los londinenses, Glasner ech mano del espa del vestuario: Jeremy Pino. No s cunto conocan al Rayo, pero yo les he dicho cmo parar a algunos jugadores, bromeaba ayer, con los nervios a flor de piel y admitiendo que no sera consuelo perder una final que desea, su segundo ttulo europeo, contra un equipo espaol, por grande que sea su leyenda.



