El obispo de Querétaro destacó la huella pastoral, capacidad de conciliación y legado eclesial del arzobispo de Monterrey
Por Enrique Zamudio
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Santa Catarina, Guanajuato.- Mons. Rogelio Cabrera López es una bendición para la Iglesia de Querétaro, para México y para la Iglesia universal, afirmó el obispo de Querétaro, Mons. Fidencio López Plaza.
Al participar en la celebración de acción de gracias por el XXX Aniversario Episcopal del arzobispo de Monterrey, realizada en la comunidad de Santa Catarina, Guanajuato, Mons. Fidencio López destacó la trayectoria pastoral de quien ha sido una de las figuras más relevantes del episcopado mexicano en las últimas décadas y reconoció la huella que ha dejado en cada una de las diócesis y arquidiócesis donde ha servido.
“Yo reconozco en Mons. Rogelio una bendición de Dios para Santa Catarina, para la diócesis, para la Iglesia mexicana y también para la Iglesia universal”, expresó.
El obispo queretano señaló que la comunidad católica tiene la fortuna de contar con un pastor que ha sabido distinguirse por su testimonio como ciudadano, cristiano, obispo y arzobispo.
“Tenemos la fortuna de tener entre nosotros a un obispo destacado como ciudadano, como cristiano y como obispo y arzobispo”, subrayó.
Asimismo, destacó que el ministerio de Mons. Cabrera López ha dejado frutos visibles en cada una de las Iglesias particulares que ha encabezado, desde Tacámbaro hasta Monterrey, pasando por Tapachula y Tuxtla Gutiérrez.
“Ha dejado una huella significativa. Primero en Tacámbaro, luego en Tapachula, después en Tuxtla y ahora en Monterrey”, señaló.
Mons. López Plaza también compartió una anécdota de los años de formación sacerdotal, cuando conoció a Mons. Rogelio Cabrera recién llegado de sus estudios en Roma.
Recordó que la primera clase que impartió a los estudiantes de cuarto de Teología fue preparada con gran esmero y dedicación, al grado de que fue una de las pocas ocasiones en que lo vio nervioso.
“La primera clase que dio llegando de Roma fue al grupo de cuarto de Teología donde estaba yo. Estaba tan preocupado por aquella clase que se preparó como si fuera a hablarles a científicos. Es la única vez que lo vi nervioso”, relató.
Finalmente, el obispo de Querétaro resaltó una de las cualidades que más admira del arzobispo de Monterrey: su capacidad para construir consensos y mantener la unidad dentro de la Iglesia.
“Yo admiro mucho su habilidad para negociar y para conciliar. Como presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano fue un extraordinario conciliador de todas las fuerzas que existen entre los obispos”, afirmó.
La celebración por el XXX Aniversario Episcopal de Mons. Rogelio Cabrera López reunió en Santa Catarina a obispos, sacerdotes, familiares y fieles laicos, quienes agradecieron a Dios por tres décadas de servicio episcopal y por la trayectoria de uno de los pastores más influyentes de la Iglesia en México.


