Portugal y Colombia firmaron un empate sin goles en uno de los partidos más atractivos de la fase de grupos del Mundial, un encuentro que confirmó que el espectáculo no siempre depende de los tantos. En un Hard Rock Stadium de Miami entregado al fútbol, ambas selecciones protagonizaron un duelo de máxima intensidad, con ocasiones, ritmo y dos porteros que se convirtieron en los grandes protagonistas de la noche. La selección portuguesa llevó el peso del balón durante buena parte del encuentro, pero se encontró con una Colombia muy bien plantada sobre el césped.
El conjunto dirigido por Néstor Lorenzo volvió a demostrar que atraviesa un gran momento y que está preparado para competir de tú a tú contra cualquiera de las grandes favoritas del torneo. Ni siquiera los tres cambios introducidos por el técnico respecto al partido anterior alteraron la solidez de un equipo que continúa dejando excelentes sensaciones. Las ocasiones se repartieron entre ambos bandos, aunque las intervenciones de los guardametas evitaron que el marcador se moviera.
Tanto Portugal como Colombia dispusieron de oportunidades claras para desnivelar el encuentro, pero la inspiración bajo palos mantuvo el 0-0 hasta el pitido final. La emoción alcanzó su punto álgido en el tiempo añadido, cuando Colombia llegó a celebrar el que parecía ser el gol de la victoria. Sin embargo, la revisión confirmó un fuera de juego milimétrico que anuló el tanto y dejó a los cafeteros sin el premio que habían rozado con la yema de los dedos. Aunque el marcador reflejó un empate sin goles, el partido dejó una imagen muy positiva de ambas selecciones. Portugal confirmó su condición de candidata al título, mientras que Colombia reforzó su candidatura a convertirse en una de las grandes revelaciones del campeonato. El punto obtenido mantiene intactas las aspiraciones de los dos equipos antes del inicio de las eliminatorias y, sobre todo, deja la sensación de que ambos tienen argumentos para llegar muy lejos en el Mundial.


