Familia asegura que un niño de 8 años esperó varias horas para ser intervenido y denuncia que posteriormente le impidieron acompañarlo durante su recuperación.
La familia de un niño de 8 años denunció irregularidades en la atención que recibió en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS “Zapata”, luego de que el menor resultara lesionado tras el ataque de un perro.
De acuerdo con el testimonio de la madre, los hechos ocurrieron el pasado 14 de julio, cuando su hijo sufrió una mordedura que le provocó una lesión en sus genitales, por lo que fue trasladado al hospital alrededor de las 9:50 de la mañana.
Señaló que, aunque el personal médico indicó que el menor requería una limpieza quirúrgica, la intervención no se realizó de inmediato. Afirmó que el niño permaneció durante varias horas en ayuno, recibiendo únicamente gasas y paracetamol, hasta que finalmente ingresó a quirófano cerca de las 10:30 de la noche.

El familiar indicó que, tras la cirugía, el médico le informó que el menor debía permanecer acompañado debido a que portaba una sonda urinaria. Sin embargo, aseguró que al salir unos minutos para comprar una botella de agua, personal de seguridad le impidió volver a ingresar al hospital, argumentando que el paciente ya contaba con un acompañante.
Asimismo, denunció haber recibido un trato prepotente por parte de una guardia de seguridad, quien presuntamente le indicó que cumplía órdenes de la dirección del hospital y le negó nuevamente el acceso, pese a que, según afirma, existían indicaciones médicas para que permaneciera junto a su hijo.
La familia pidió la intervención de las autoridades correspondientes para que se investigue lo ocurrido y se garantice un trato digno para los derechohabientes.
La Roja queda atenta a la postura oficial del IMSS respecto a esta denuncia.


