Patricia López Núñez
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Los análisis de laboratorios que realizaron la Comisión Estatal de Aguas (CEA) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) confirmaron la presencia de descargas químicas y de fósforo, como resultado de la actividad agrícola, en la presa de El Batán, donde se presentó la muerte de peces en la zona.
El director local y delegado de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en el estado de Querétaro, José Gerardo Sinecio Ríos, señaló que ante la detección de las sustancias químicas en el agua, se puso en marcha un protocolo sanitario para remover los especímenes sin vida y se iniciaron recorridos para identificar los puntos donde se hicieron las descargas.
“De los resultados de los laboratorios llevados a cabo por la CEA y por Conagua, sí se ha identificado la presencia de descargas y también la presencia de algunos químicos como el fósforo que pueden ser derivados de actividad agrícola”, expresó.
Ahora se iniciaron actividades para limitar el impacto de la presencia de estos elementos, mediante el protocolo sanitario establecido para estos casos, con el propósito de evitar mayores afectaciones en la zona. Una vez que concluyan los recorridos se contrastarán los resultados del laboratorio con los puntos de descarga.
Sinecio Ríos añadió que cuando se tenga esa evaluación, se verificarán los puntos de descarga irregular y que no cumplen con los elementos ni los parámetros de calidad del agua, para “iniciar inspecciones para hacer los procedimientos correspondientes y en su caso imponer las sanciones a quienes incurran en estas actividades sin tener la autorización para las mismas”.
Dijo que de manera paralela se trabaja con el plan de saneamiento del río Querétaro y la presa de El Batán tiene un impacto importante en este proyecto, porque atiende a los aspectos de justicia social y acceso al agua para toda la ciudadanía, que impulsa el gobierno federal.
“Esta presa por supuesto que se encuentra contemplada dentro de este plan de saneamiento y actualmente realizamos reportes semanales sobre el estado de estos cuerpos de agua, que al final nos darán la información suficiente para poder establecer líneas de acción y poder llevar a cabo estas actividades”, finalizó.
Organizaciones ambientalistas exigieron analizar la mortandad de peces en la presa y denunciaron que este cuerpo de agua recibía descargas residuales urbanas, así como otras descargas con contaminantes que causaban problemas en el sitio.


