Por Luis Montes de Oca
Noticias
La regidora Paulina Aguado Romero, una de las personas con mayor capacidad y conocimiento sobre el tema de la zona de monumentos, respondió a las preguntas de Noticias, sobre el evidente deterioro del templo de Santa Clara de Querétaro, y sobre todo porque corresponde al municipio por medio del IMPLAN, cuidar de este patrimonio y gestionar los recursos para su conservación.
A pregunta expresa, sobre el riesgo de perder el nombramiento de la Zona de Monumentos Históricos de Santiago de Querétaro como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO otorgado el 7 de diciembre de 1996, confirmó que era un riesgo inminente, toda vez que el cuidado y la conservación están implícitos en el nombramiento y no basta con realizar los informes de salvaguarda de la zona de Monumentos Históricos, que son un tesoro y una de las más importantes fuentes de turismo nacional e internacional de quienes quieren conocer su arquitectura virreinal, los templos, el barroco y la fusión de la arquitectura española y la indígena.
Cabe recordar que el Centro Histórico abarca 4 kilómetros cuadrados y más de 1 mil 600 inmuebles históricos, entre estos Santa Clara que ha sufrido abandono.
—¿A quién corresponde directamente la salvaguarda de estos inmuebles? —preguntamos a la regidora, quien fue secretaria de Cultura del Estado y Diputada Federal, además de abogada por la UAQ, artista plástica y con dos doctorados Honoris Causa, uno otorgado por el Claustro Doctoral y otro por la Academia Nacional de Historia y Geografía de la UNAM en el marco del centenario de su fundación.
—En lo que refiere al estado de Querétaro compete a la Secretaría de Cultura, en lo federal al INAH y en el ámbito municipal al IMPLAN, que es el directamente responsable y está dentro de sus funciones la elaboración de los informes de salvaguarda entregados a la UNESCO.
El IMPLAN, junto con la de Cultura del Municipio y obras Públicas municipales, son los responsables directos de resguardar y proteger este patrimonio, de dar seguimiento porque no es un templo es toda la zona de monumentos y ellos son los que tienen que gestionar los recursos y los apoyos para efecto.
—Uno de los argumentos más socorridos y recurrentes, es que con los recortes federales no alcanza el dinero para atender otras prioridades, es así… ¿no hay dinero para preservar y salvaguardar joyas arquitectónicas?, con vestigios de inicios del siglo XVII y retablos del siglo XVIII, que alberga obras tan importantes como los óleos del maestro Miguel Cabrera y cuya cúpula y la pintura de sus pechinas está agrietada, además de las filtraciones de agua de lluvia por falta de impermeabilización y el reblandecimiento de sus cimientos por fallas e insuficiencia del drenaje, que inunda esas estancias con aguas negras y salen a flote heces humanas, al grado de haber tenido que cerrar los sanitarios.
—Desde luego que hay dinero —aseveró la regidora Paulina Aguado Romero— el municipio de Querétaro es de los más o el más rico del estado, por la captación de recursos vía predial y otros impuestos, más las participaciones, pero a veces se aplican esos recursos donde no son tan indispensables como la restauración de la fachada del Cine-teatro Rosalío Solano, lo que no era urgente.
—¿Hay dinero?
—Claro que hay recursos, además se podría hacer proyectos tripartita y buscar benefactores.
—¿Es falta de interés, desconocimiento o negligencia?
—En el POA tenemos 100 obras programadas, llevamos 70 y hay un remanente de 350 millones de pesos y dadas las necesidades ahora se está derivando recurso a Servicios Públicos Municipales.
—Si no hay dinero para el plan de salvaguarda, si la zona de monumentos evidencia daños qué aún pueden ser reversibles, perderemos el nombramiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
—Sin duda, aseveró la regidora Paulina Aguado.


