Los carteles de los Reyes y Jalisco Nueva Generación, Los Caballeros Templarios, La Familia Michoacana, Los Viagra… Varios grupos criminales han sacado por años tajada de la extorsión a los productores de cítricos y de aguacate de Michoacán. Un lastre que parece inacabable. En noviembre, el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum colocó al Estado en la cima de prioridades tras los asesinatos del alcalde de Uruapan Carlos Manzo y del líder citricultor Bernardo Bravo, quienes habían acusado la presión y el cobro de piso de las mafias. La estrategia ha resultado en 950 detenciones desde que inició hace nueve meses, informó este martes el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Sin embargo, la captura del R1 hace poco más de una semana desató un clima de violencia que llevó a Estados Unidos a suspender de manera exprés la importación del llamado oro verde mexicano. Michoacán y su aguacate están atrapados entre el crimen y la presión de Washington.


