Existe una coincidencia que no lo es tanto. Jos Mourinho fich por el Real Madrid la primera vez en mayo de 2010 y, cuando se puso a trabajar al frente del equipo blanco, Espaa acababa de ganar su primer Mundial en Sudfrica. La seleccin dirigida por Vicente del Bosque lo hizo con el peso jerrquico de jugadores de poca para el Madrid, como Casillas, Sergio Ramos o Xabi Alonso. Sin embargo, era beneficiaria de un estilo de juego dominante, desarrollado por el Bara de Pep Guardiola, con mayora de sus futbolistas en la Roja. La misin encomendada entonces a Mou era combatirlo, detenerlo, destruirlo. Diecisis aos despus, el portugus vuelve al mismo punto de partida, con otra Espaa campeona, aunque muy distanciada del Madrid. Cucurella fich a tiempo de restaar una ausencia difcil de entender por el propio madridismo y por la tradicin de un club que ha sentido la representatividad de Espaa como algo patrimonial durante aos. La mayora azulgrana de la campeona en Estados Unidos no ha cambiado, incluido el goleador en la final, Ferran Torres por Iniesta. Tampoco cambia la misin de Mou. La coincidencia, decamos, no lo es tanto.
La Liga que arranca de forma extraa, precisamente debido a la hazaa de Espaa, vuelve a plantear un pulso conocido, aunque con diferencias. Lamine Yamal no es Messi, no todava; Mbapp no es Cristiano, no todava; Hansi Flick no es Guardiola y Mourinho no es el arrebatador Special One que lleg tras levantar la Champions, segunda de su palmars, con el Inter. Todo tiene un perfil ms bajo al de una poca en la que el ftbol espaol lo posey todo: el estilo, los dos futbolistas que se quedaron en posesin el Baln de Oro y a los dos entrenadores con ms xito, atractivo, rivalidad y relato. La seleccin, de nuevo con una Euro y un Mundial, es la que aparece al mismo nivel, a la espera de si consigue, como aquella, la triloga con otra Eurocopa.
La apuesta de Florentino
La diferencia puede acercar ms a Mou a su misin, puesto que en su primera etapa se encontr a un Bara inalcanzable en el corto plazo, el mejor de su historia. Para pararlos, hay que poner una bomba, deca en privado. La puso, aunque con los efectos colaterales ya conocidos. La apuesta es, pues, controvertida y muy personal por parte de Florentino Prez. Con ningn entrenador ha tenido la sintona que tuvo con Mou.
El Madrid necesita imperiosamente volver a ganar ttulos despus de dos aos en blanco, por lo que la Liga se convierte en la gran prioridad del club. El Bara ha sumado los dos ltimos ttulos, lo que le convierte en el rival a superar, a la espera de comprobar cmo se reposiciona el Atltico, ya sin Griezmann y con Julin lvarez con mala cara. Mourinho responde a tres requisitos: un entrenador capaz de devolver disciplina a un vestuario que acab a tortas, de adaptarse a un perfil de futbolistas fsicos y verticales, y de desestabilizar emocionalmente al gran adversario. La incgnita es si este Mou encanecido, que ya no llega desde la cima, sino de la trastienda europea, puede cumplirlos.
La vuelta del portugus ha sido acompaada de un gran esfuerzo econmico, con una inversin superior a los 200 millones de euros, la mayor parte invertidos en Yan Diomande, por el que se han pagado 125 millones de euros, una cifra de galctico y un rcord en el Madrid, pese a sus 19 aos. El resto tiene otro perfil, el de futbolistas expertos, como el propio Cucurella, Dumfries, Konat o Bernardo Silva, al margen de Esp. Rodri deba completar esa nmina de jugadores Champions. El fichaje interruptus del jugador del City tiene algo de Expediente X y deja un vaco pendiente en la manija del Madrid desde la marcha de Kroos. A la espera de que Mourinho encuentre soluciones, lo que est claro es que este Madrid va a correr mucho.
La llegada de Rodri al Camp Nou tambin se complica, lo que confirmara los misterios de un caso del que no se ha explicado todo, y en el que no todo es dinero. El Rodri del Mundial mejora cualquier lugar por donde pase, pero en el Bara implicara enjuagar el centro del campo, donde habitan Pedri, Gavi, Casad, De Jong y el emergente Marc Bernal. Antes de entrar, dejen salir.
Lamine Yamal, durante un partido.AP
Si finalmente se produjera su llegada, porque jams hay que despreciar las dotes de prestidigitador de Joan Laporta, acentuara la dialctica futbolstica entre los dos grandes de esta Liga. Rodri significa ms control para el equipo que ms control tiene del baln, pero no parece que esa sea la prioridad de un equipo del que se ha ido Lewandowski y todo indica que va a hacerlo Ferran Torres, los hombres con ms gol. Las llegadas de Gordon y Adeyemi no suplantan la jerarqua, y ms tras la revalorizacin de Ferran en el Mundial. Ello eleva la responsabilidad de Lamine Yamal, que regresa como campen del mundo, nada menos, aunque como pieza del mejor colectivo, no como el mejor solista. Tena ambos propsitos.
El Atltico tambin tiene caso, y es Julin lvarez, que entrena y esquiva las miradas con Diego Simeone. El Atltico se refuerza con criterio, con Kang-in-Lee, Hjulmand, Grimaldos, a la espera del Cuti Romero, pero hemos de saber si es para dar un salto o para seguir como siempre en una era, la del Cholo, que ya se hace larga, adems en un tiempo de cambios en la institucin. Veremos.



