Let’s work, escribi Robbie Ure en Instagram el da de su presentacin como futbolista del Sevilla. Vamos a trabajar. Y eso es lo nico que ha hecho Ure en sus dos primeros encuentros. Contra el Rayo Vallecano provoc el penalti que dio la victoria a los sevillistas. Frente al Athletic, su presin sobre Unai Simn fabric el primer gol y su brega sostuvo el ataque sevillista. Seis puntos y una sensacin unnime: hay delantero. Un nueve obrero, infatigable, que ha cado de pie en Nervin y que este sbado (21.30 horas) se mide a los defen.
Quiz porque Ure (Glasgow, 2004) viene de una ciudad donde el ftbol no es un entretenimiento, sino una forma de permanencia. Cuando creces en Glasgow, el ftbol es lo nico que importa, deca hace un ao. Empez a jugar con cinco aos en un equipo local. A los ocho pudo elegir entre las dos grandes religiones de la ciudad: Celtic o Rangers. La decisin estaba casi en su ADN.
Ure haba sido abonado de Ibrox del Rangers y creci mirando desde la grada a futbolistas con los que despus compartira entrenamiento. Sus padres procuraron que el talento no se convirtiera en castigo. Cuando empez a subir al primer equipo, su madre se encarg de amarrarlo a tierra. Mi madre nunca permiti que perdiera la cabeza. Ella y mis hermanas siempre me mantuvieron con los pies en el suelo.
El 30 de agosto de 2022, Giovanni van Bronckhorst le dio la oportunidad de debutar con el primer equipo del Rangers en la Copa de la Liga contra el Queen of the South. Tena 18 aos. Toda su familia estaba en la grada. A los nueve minutos marc. Despus lleg la parte difcil: las idas y venidas al primer equipo y la posibilidad de un futuro lejos de casa. Saba que en aquel momento no era lo bastante bueno para jugar en el Rangers. Tena que crecer en otro sitio.
Con 19 aos se march solo a Bruselas para jugar en el Anderlecht. Hasta entonces apenas conoca otra vida que Glasgow. En Blgica se hizo ms fuerte y mejor tcnicamente. Pero fue en el IK Sirius sueco donde encontr los goles y el calor de la grada. Marc 11 en 30 jornadas durante su primera temporada en la Allsvenskan y explot en la siguiente. 15 en 15 partidos, cuatro de ellos en una sola tarde ante el Mjllby. Dej a su equipo lder, invicto y convertido en la revelacin del campeonato.
La operacin puede alcanzar los nueve millones de euros, 6,5 fijos y otros 2,5 en variables. Es una apuesta alta para un club que lleva varias temporadas midiendo cada gasto. A cambio ficha edad, potencia y margen de crecimiento. Un delantero de 1,89 metros que ataca el espacio, que es rpido pese a su envergadura y que convierte cada baln dividido en un nuevo afn. Llega para ocupar el lugar de Akor Adams, de rendimiento intermitente, y ofrecer algo que este Sevilla necesita con urgencia, continuidad en el esfuerzo. Cierta regularidad. Lejos quedan Kanout, Bacca o Luis Fabiano. El Sevilla dej el smoking para ponerse el mono de obrero. Pero la necesidad crea nuevos perfiles, placeres inesperados y extraas felicidades.
El comienzo de Luis Garca Plaza ofrece algo de alivio en un club que lleva mucho tiempo viviendo en tensin. Las ltimas temporadas han dejado al Sevilla empequeecido, pendiente de la permanencia, atrapado entre las urgencias econmicas, la inestabilidad institucional y el enfado de una aficin que lleva meses reclamando la dimisin del presidente. El entrenador ha conseguido que el equipo vuelva a reconocerse en unas cualidades imprescindibles para la supervivencia. Orden y compromiso.
El Sevilla necesita futbolistas para llenar con msculo y sacrificio lo que antes llenaba con carcter y precisin. Son nuevos tiempos. Son viejos tiempos. Pero hay que reconstruir la confianza perdida. Este inicio no tapa las grietas, pero puede servir como armisticio con la grada. Una tregua todava frgil, sostenida por un antiguo principio futbolero: el talento se tiene o no se tiene, pero el trabajo se elige.


