Patricia López Núñez

Foto Sixto Picones

Noticias

 

La Comisión Estatal de Aguas (CEA) detecta e inhabilita alrededor de cien tomas clandestinas al mes, que implican tomas domiciliarias y la comercialización ilegal mediante pipas, informó el vocal ejecutivo de este organismo, Luis Alberto Vega Ricoy.

Detalló que se realizan revisiones permanentes para frenar el problema de la extracción y uso ilegal del agua, lo que implica clausuras y hasta la intervención de la Fiscalía en los casos que se consideran más graves, sobre todo cuanto se trata del llenado y venta de agua en pipas.

“Es un trabajo realmente constante. Me encantaría decirles que se van a acabar las tomas clandestinas algún día pero la verdad es que no, porque hay gente que se conecta ilegalmente, continuamente y evidentemente nuestro trabajo es detectar”, señaló el funcionario.

Entre las acciones que se llevan a cabo se encuentran sancionar y hasta cortar el agua a quienes hacen uso de ella de manera ilegal, aunque en los casos habitacionales se invita a los usuarios a regularizar su situación, lo que implica cuantificar el consumo que se realizó de forma indebida.

Respecto a los proyectos de infraestructura, declaró que la CEA mantiene activa la perforación y equipamiento de pozos en diversas localidades, como Los Cués en Huimilpan, La Lira en Pedro Escobedo, San Rafael en Corregidora, además de Santa Rosa y Colón. En esas obras se invierten cerca de 80 millones de pesos para garantizar un suministro continuo de agua. 

Aclaró que a pesar de los retos, no se prevén incrementos extraordinarios en el costo del servicio de agua para el próximo año y la tarifa solamente se ajustará de acuerdo con los parámetros inflacionarios. 

Asimismo, se refirió a la ruptura accidental de un tubo a la altura del puente de Bernardo Quintana, durante los trabajos del tren México-Querétaro. Aclaró que aunque el personal contaba con el catastro de tuberías, un error humano al operar la retroexcavadora causó una fuga de unos cien mil litros de agua. 

Personal de la CEA acudió al sitio a controlar el flujo y reparar el daño en un lapso de seis horas, por lo afirmó que el impacto en las tres colonias afectadas fue mínimo.