El panem et circensis romano se tradujo al paso de los tiempos en nuestro pan y toros, que segn avanzaba el siglo pasado fue siendo sustituido por el pan y ftbol. A partir de la plata de la Seleccin en Amberes (1920), los nuevos estadios de ftbol empezaron a superar en capacidad a las viejas plazas de toros para dolor de la Espaa ms castiza [Cuando yo era nio, an haba viejos que te preguntaban si te gustaba ms el futbol o los toros]. Ahora que un hijo de Morante empieza a asomar en el Betis es oportuno conocer cmo se fueron esfumando poco a poco aquellos recelos de la vieja Espaa que vea al ftbol como una actividad extranjerizante y ridcula. El primero en romperlos fue Ignacio Snchez Mejas, que ya antes de la Guerra presidi por un tiempo el Betis, y con buen tino. Fue un hombre polifactico y un torero insigne al que Garca Lorca dedic una de las grandes elegas en la lengua castellana.
Desde tiempo atrs muchos futbolistas fueron aficionados, algunos incluso aficionados prcticos, capaces de ponerse con alguna frecuencia ante una vaquilla. Hoy los clubes prohben eso bajo amenaza de severa multa (el popular Juanito hizo frente a ms de una porque le pillaron, y Sergio Ramos lo ha burlado con frecuencia, secretamente), pero tiempo atrs no tenan que esconderse. Con frecuencia, cuando visitaba Espaa algn equipo extranjero, seleccin o club, se le invitaba a una tienta y siempre haba algn jugador de los nuestros que se lanzaba. Y no haca falta que fuera andaluz o salmantino, tierras ganaderas por excelencia. Gento, cntabro, tore muchas vaquillas en festivales benficos y alguna vez hasta arrastr al hngaro Puskas. Los barcelonistas Segarra y Gensana sorprendieron con el capote y la muleta en la finca de Sancho Dvila, expresidente de la Federacin, en las vsperas de un Betis-Bara.
En 1952 el Madrid celebraba sus Bodas de Oro e incluy en los consiguientes festejos un festival taurino en homenaje a Vicente Pastor, El Chico de La Blusa, entonces ya un anciano en dificultades econmicas. Haba tomado la alternativa de manos de Luis Mazzantini (posterior cantante de pera) el mismo ao en que naciera el Madrid, de ah que se estableciera el vnculo. El club no slo auspici el homenaje y lo introdujo en la programacin de sus Bodas de Oro, sino que le dot de mayor atractivo al permitir que cuatro de sus jugadores participaran activamente.
Otro pster de la feria taurina organizada por el Real Madrid.E. M.
En el cartel se lee: Gran corrida homenaje a beneficio a Vicente Pastor… del Real Madrid C. de F. en sus Bodas de Oro. El escenario fue Las Ventas. Tras un aplazamiento por mal tiempo se celebr el 3 de abril, El Duque de Pinohermoso abri plaza rejoneando un novillo de su propia ganadera y luego actuaran tres figurones del momento, Domingo Ortega, Antonio Bienvenida y LuisGmez, El Estudiante, ms un jovencsimo Antoete (17 aos) que apareca en el panorama como un trueno. Novillos de la viuda de Montalvo.
Y finalmente se anunciaba, como cierre del cartel, que Montalvo (nada que ver con la ganadera), finsimo interior del Madrid, toreara y matara un becerro ayudado por una cuadrilla formada por cuatro compaeros de equipo: Molowny, Pahio, Gabriel Alonso y Gonzlez. La curiosidad por verlos tir tanto de la taquilla como las figuras del toreo, y aunque la tarde fue glida (hasta graniz), la plaza se llen y a Vicente Pastor (al que Santiago Bernabu impuso sobre el ruedo, la insignia de oro y brillantes del club) le qued un buen dinero. La gente le quera mucho. Fue el primer torero que cort una oreja en la plaza de Madrid.
Imagen del cartel de la feria taurina organizada por el Madrid.E. M.
Quedaban dos jornadas para acabar la Liga y el Madrid an tena posibilidades. El domingo reciba al Real Santander (estaba proscrito lo de Racing), pero a nadie extra que sus jugadores se expusieran. Molowny, Pahio y Gabriel Alonso, eran internacionales. Montalvo iba por la quinta de sus seis temporadas en el Real Madrid.
Y result ser el triunfador de la tarde, de la que tuve testimonio directo al cabo de los aos por Antoete. Les echaron un eral crecidito pero cmodo de cara, que funcion. Gabriel Alonso, ondarribitarra, se luci en un par de banderillas que mereci elogio, con foto, de la revista El Ruedo en su nmero inmediato. Pero el que la arm fue Montalvo. Tore con gusto y despus se hinch a dar manoletinas, el pase que nos dej en herencia Manolete, fallecido cinco aos antes. El aficionado fetn las repudiaba, las consideraba un pase faciln y efectista para engaar a extranjeros e isidros, pero en l cayeron en gracia. Es ms, muchos quisieron ver en la insistencia de Montalvo en ese pase una denuncia, un algo as como esto lo hace cualquiera. Cort una oreja y la pase en triunfo alrededor del ruedo, escoltado por su coruscante cuadrilla mientras devolva prendas.
El Ruedo pas con intencin a llamar por algn tiempo a ese pase la montalvina en lugar de la manoletina, y los toreros dejaron de practicarlo. Incluso ngel Luis Bienvenida, que las daba mirando al tendido. Entrados los sesenta las intent resucitar Mondeo, el torero que se meti a monje, pero no pudo. An quedaba un rescoldo, y le gritaban: Para dar manoletinas vete a tu pueblo, que esto es Madrid!. Desde entonces en Las Ventas slo se le han tolerado a Jos Toms.
El marcador de Los Califas
No s si el xito de Montalvo en el homenaje al Nio de la Blusa pudo tener alguna influencia en ello, pero el caso es que slo tres aos despus, el 27 de septiembre de 1955, se produjo una curiosa aproximacin toros-ftbol en la mismsima plaza de Los Califas de Crdoba, cuyo prtico ya mostraba los bustos de Lagartijo, El Guerra, Machaquito y Manolete, a los que el tiempo aadira el de El Cordobs. Como la corrida coincida con la jornada de Liga, y aunque el Crdoba, que estaba en Tercera, haba jugado por la maana con el Iliturgi, la empresa decidi colocar en la barandilla de los palcos altos lo que se conoca como marcador simultneo.
Cada partido era representado por una letra (un peridico local revelaba a qu encuentro corresponda cada clave), y al lado de ella se iba informando del resultado correspondiente con planchas de quita y pon que daban cuenta de los goles. As pudo seguir el presidente sevillista, Ramn Snchez Pizjun, que asisti a la corrida, la victoria por 0-4 de los suyos en su visita a la Cultural Leonesa, y dems resultados de la jornada. Los viejos aficionados cordobeses se revolvieron ante esa intromisin futbolera que consideraron sacrlega, y la mayora culp de la ocurrencia al presidente sevillista, considerado como inductor del agravio. Y es probable que tuvieran razn. El caso es que el osado experimento no se ha repetido nunca ni all en ninguna otra plaza.
En cuanto a Montalvo, Jos Montalvo Barragn por nombre completo, que antes del Madrid haba jugado en el Coria, el Betis y el Mallorca, termin mal con Bernabu cuando al club lleg la noticia, enviada desde su pueblo natal, de que tena falsificados sus papeles. La misiva acreditaba, con fotocopia del registro oficial, que haba nacido en La Granja de Torrehermosa, localidad de Badajoz prxima a la raya de Crdoba, en 1921, mientras en sus papeles, incluida la ficha federativa, apareca como nacido en Sevilla, donde se crio, en 1924. Ms que la trampa de la edad, a Bernabu le enfad que siendo de pueblo pretendiera ocultarlo. Nacido en Almansa, odiaba eso. A partir de conocerse la verdad de su origen se fue al Jan y termin en el Levante.




