Martina Cumerlato acababa de cumplir 17 aos y ya estaba a un solo paso de su sueo: ser jugadora profesional de ftbol. Con su equipo, el Pro San Bonifacio, cerca de Verona, ya haba debutado en la Serie B, la segunda divisin del Calcio, y jugaba habitualmente con la seleccin italiana sub-17. Desde los cuatro aos, el ftbol haba ocupado toda su vida: los tres das de entrenamiento cada semana, los partidos de los domingos, los ratos en el patio, los partidillos con las amigas. Pero, de repente, algo se rompi.
Para saber ms
Perd los estmulos. Ya no era feliz cuando jugaba. El ftbol se convirti de golpe ms en un peso y un sacrificio que en algo que me daba alegra, explica en conversacin con EL MUNDO. Intenta buscarle los motivos a su desmotivacin. Quiz era la hora y media en coche que separaba su ciudad, Bolzano, a las puertas de los Dolomitas, de los entrenamientos en San Bonifacio. Quiz era un entrenador que la aburra con sus charlas tcticas y sus horas de anlisis de vdeo. Quiz era, simplemente, que haba encontrado un nuevo amor lejos del baln.
Un da de verano sali de casa y empez a correr por la montaa. Al principio, con unos amigos que ya se dedicaban a ello. Luego, sola. Se meta por los senderos del Val di Non y se perda por all, sin tener que coger el coche, sin horarios, sin escuchar a nadie, sin depender de nadie. No le iba la vida en ello. No tena nada que ver con la competicin. Solo disfrutaba.
- Qu encontr en la montaa?
- La sencillez y la libertad. La sencillez de hacer deporte sin necesidad de coger el coche, pero tambin de hacerlo sola, sin depender de nadie. Y la libertad de decidir si ese da tengo ganas o no, de elegir el ritmo y la direccin. Todo eso no poda hacerlo antes en el campo de ftbol y ahora s.
La exigencia del trail
Aunque la transicin, en realidad, no fue inmediata. Meses despus de dejarlo, echaba de menos el ftbol y busc un equipo cerca de casa, ms humilde, para volver a jugar. Pero dur solo un mes. Vi que otra vez me senta igual, que no lo estaba haciendo realmente a gusto, cuenta. As que regres a la montaa, empez a disputar carreras y descubri lo que es ahora: una muy buena corredora.
En sus primeras carreras, en Italia, en 2020, ya se subi a algn podio. En 2021 celebr su primera victoria en la Cima d’Asta Skyrace y empez a competir a nivel internacional en pruebas como la vasca Zegama o las Tres Cimas de Lavaredo. En 2025 se asom a la lite con un dcimo puesto en la ETC, la carrera ms corta del famoso Ultra-Trail de Mont-Blanc (UTMB).
Soy ambiciosa, testaruda y tenaz, reconoce. Hoy trabaja como desarrolladora web mientras compite con la seleccin italiana y como atleta de Altra, marca especializada en zapatillas de trail. Este fin de semana fue una de las caras conocidas en el Trail del Bisaura, una carrera de montaa celebrada en el corazn de Catalua, como un nuevo captulo de una transformacin que ni ella misma habra imaginado a los 19 aos.
- Qu deporte exige ms, el ftbol o el trail?
- Lo ms difcil del ftbol es, a la vez, lo ms bonito: eres parte de un equipo, con muchas personalidades, y debes saber gestionarlo, adaptarte. En el ftbol tambin hay ms presin y tienes que ser fuerte en ese sentido. Pero el cansancio que sientes en las carreras no es ni remotamente comparable al que sientes en el partido de ftbol ms difcil. La montaa te lleva a superar muchos lmites, a afrontar crisis profundas, a estados lamentables. Te exige mucho ms. Adems, corriendo debes aprender a lidiar con los dolores y las lesiones ms a menudo.
En su nueva faceta, Cumerlato tampoco ha querido que el deporte ocupe toda su vida, como ocurri durante su adolescencia con el ftbol. Mantiene su trabajo porque le permite pensar en otras cosas y porque sabe que la carrera deportiva no durar para siempre. Tener algo ms en lo que pensar me ayuda muchsimo como atleta y en mi crecimiento personal, apunta la italiana, amiga ntima de la espaola Malen Osa, una de las mejores corredores de montaa del mundo, que como tantas otras tambin suele competir en esqu de montaa durante el invierno.
A los 17 aos estuvo cerca de cumplir un sueo en el ftbol y decidi abandonarlo. Necesitaba recuperar el placer de hacer deporte sin que se convirtiera en una obligacin. Despus lleg la montaa, las carreras, los podios y, de nuevo, la seleccin italiana. Ahora quiere pelear en la lite, aunque todava le queda camino. Lo tiene fcil porque esta vez ha encontrado la manera de disfrutarlo.





